Enrique Romero
Poeta recién llegado
Esperó el mundo por ti,
y esperaron tu alma todas las cosas.
Esperó la primavera y sus plazas de floresta,
y el sol radiante de un septiembre que nunca hubo.
Esperaron las tazas de café caliente sobre la mesa
y esperó el beso de despedida para la jornada.
Esperó el tiempo y sus alas de polvo y hueso,
esperaron los días en pensamientos,
en fatigadas alertas, en ilusiones de ti,
de tu risa, de tus pasos por la casa...
esperó la noche en la ciudad de luciérnagas dormidas,
esperó el estudio y las clases de filosofía,
esperó el trabajo, esperó la poesía, esperó la vida,
esperaron los atardeceres mansos, esperó el almuerzo,
el pastel de cumpleaños, las buenas noches, los sueños,
esperaron los besos, esperó la cama siempre para dos,
esperaron las películas y los regalos de aniversario,
esperó el amor difícil que pudimos haber hecho...
Esperó el mundo por ti,
y por ti esperó mi corazón joven e inmaduro,
¿Dónde estás, por qué no llegas?
y esperaron tu alma todas las cosas.
Esperó la primavera y sus plazas de floresta,
y el sol radiante de un septiembre que nunca hubo.
Esperaron las tazas de café caliente sobre la mesa
y esperó el beso de despedida para la jornada.
Esperó el tiempo y sus alas de polvo y hueso,
esperaron los días en pensamientos,
en fatigadas alertas, en ilusiones de ti,
de tu risa, de tus pasos por la casa...
esperó la noche en la ciudad de luciérnagas dormidas,
esperó el estudio y las clases de filosofía,
esperó el trabajo, esperó la poesía, esperó la vida,
esperaron los atardeceres mansos, esperó el almuerzo,
el pastel de cumpleaños, las buenas noches, los sueños,
esperaron los besos, esperó la cama siempre para dos,
esperaron las películas y los regalos de aniversario,
esperó el amor difícil que pudimos haber hecho...
Esperó el mundo por ti,
y por ti esperó mi corazón joven e inmaduro,
¿Dónde estás, por qué no llegas?