Armando Gómez
Poeta recién llegado
Al sufrimiento soy adicto, un convicto de la impronta
Escupo la copa en la conquista, y me siento invicto en la derrota
Un insatisfecho indaptado, conectado con las burdas coplas
Donde muere la crítica, pues la mente no se soporta
Shh silencio, fiel amigo, que redime y condena
Que te salva de la muerte, o te arrebata la cena
Ivertido gesta luz, gastado firma penas
Acogido forma carácter, repudiado un cráter en cuarentena
Por eso río solo, o sólo si hay al alcohol
Porque el loco y el borracho se ríen del control
Del protocolo falso, que trae el fracaso y su ineherente rol
Del que siempre pinta ocasos, aunque este saliendo el sol
Los que apuestan todo y siempre pierden, ya no corren peligro
Pues el dolor es compañero, y la alegría ya no es objetivo
Es quedar como uno más del obituario, o como necesario de siglo
Cambio para los despiertos, bostezo para los dormidos
Esto es una clase magistral de frases de vagabundo
Que en el suelo narra con fineza, y de pie es un insulto
Torpe de cepa, sonámbulo de culto
Porque de la grandeza a el ridículo, sobran los segundos
Ahorrense el odio, que ya con el mío tengo suficiente
Exprimo el amor, hasta que sea independiente
Sin lenguaje, sin tacto, una expresión intransigente
Simple, banal, impulsiva, pero trascendente
Y entre tanta vestimenta, sólo el que se desnuda encuentra entereza
Sólo el complejo que se abre la yaga, filma la saga de su cabeza
Suelta la plaga, y propaga la muerte con crudeza
Porque sólo el que se apaga, puede prender el faro de la simpleza
Escupo la copa en la conquista, y me siento invicto en la derrota
Un insatisfecho indaptado, conectado con las burdas coplas
Donde muere la crítica, pues la mente no se soporta
Shh silencio, fiel amigo, que redime y condena
Que te salva de la muerte, o te arrebata la cena
Ivertido gesta luz, gastado firma penas
Acogido forma carácter, repudiado un cráter en cuarentena
Por eso río solo, o sólo si hay al alcohol
Porque el loco y el borracho se ríen del control
Del protocolo falso, que trae el fracaso y su ineherente rol
Del que siempre pinta ocasos, aunque este saliendo el sol
Los que apuestan todo y siempre pierden, ya no corren peligro
Pues el dolor es compañero, y la alegría ya no es objetivo
Es quedar como uno más del obituario, o como necesario de siglo
Cambio para los despiertos, bostezo para los dormidos
Esto es una clase magistral de frases de vagabundo
Que en el suelo narra con fineza, y de pie es un insulto
Torpe de cepa, sonámbulo de culto
Porque de la grandeza a el ridículo, sobran los segundos
Ahorrense el odio, que ya con el mío tengo suficiente
Exprimo el amor, hasta que sea independiente
Sin lenguaje, sin tacto, una expresión intransigente
Simple, banal, impulsiva, pero trascendente
Y entre tanta vestimenta, sólo el que se desnuda encuentra entereza
Sólo el complejo que se abre la yaga, filma la saga de su cabeza
Suelta la plaga, y propaga la muerte con crudeza
Porque sólo el que se apaga, puede prender el faro de la simpleza