buscandodetodo
Poeta recién llegado
Estoy más triste que mis ojos que lloran.
El dolor de superficie excavó
carcomiendo mis entrañas.
El llorar ya no alcanza cuando las lágrimas
se hacen carne como verrugas en la cara.
El alma siempre quiere amar más allá de sus fuerzas
y lo humano contiene esa impotencia.
Estoy más triste que mis ojos que lloran.
¡Oh Padre mío!
la ardiente sed de tí reseca mi esperanza
cuando no puedo amarte como debería.
Soy desagradecido e insensato.
Estoy más triste que mis ojos que lloran.
Despúes de transitar la vida como camino
Tú eres la plenitud que buscaba.
La verdad de este mundo no es suficiente
para mi alma sedienta de respuestas.
Estoy más triste que mis ojos que lloran.
¿Por qué me alejo de ti?
¿Por qué hago de mi vida algo insignificante?
Me calcino por dentro.
Estoy como la zarza que ardía sin consumirse.
¡Ten misericordia de mí, Señor!
Mi alma se desfigura si no te tiene.
Arquímides Valmore Guillén
El dolor de superficie excavó
carcomiendo mis entrañas.
El llorar ya no alcanza cuando las lágrimas
se hacen carne como verrugas en la cara.
El alma siempre quiere amar más allá de sus fuerzas
y lo humano contiene esa impotencia.
Estoy más triste que mis ojos que lloran.
¡Oh Padre mío!
la ardiente sed de tí reseca mi esperanza
cuando no puedo amarte como debería.
Soy desagradecido e insensato.
Estoy más triste que mis ojos que lloran.
Despúes de transitar la vida como camino
Tú eres la plenitud que buscaba.
La verdad de este mundo no es suficiente
para mi alma sedienta de respuestas.
Estoy más triste que mis ojos que lloran.
¿Por qué me alejo de ti?
¿Por qué hago de mi vida algo insignificante?
Me calcino por dentro.
Estoy como la zarza que ardía sin consumirse.
¡Ten misericordia de mí, Señor!
Mi alma se desfigura si no te tiene.
Arquímides Valmore Guillén