Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Soy hielo, mis manos no sienten
ni lloro los besos perdidos;
se ahogan con ecos de miedo,
más allá de mi alma... mis gritos.
¿Por qué he de vivir en amores
si hay nubes de lluvia en mi sangre?
¡No lleva suspiros ni aromas
la boca que quiso besarme!
Dominan mis horas de insomnio
las marejadas de mis carnes;
me quedaron grandes los sueños;
son sueños soñados en balde.
Al andar, mis pasos le nombran,
removiendo mis arenales;
voy triste, mis ojos no lloran...
¡Ya ni pueden ver mis pesares!
Plasmo mi canción en papel
de aquel no manchado de sangre.
-Del que usa un poeta muriendo,
que no quiere besos de nadie-
ni lloro los besos perdidos;
se ahogan con ecos de miedo,
más allá de mi alma... mis gritos.
¿Por qué he de vivir en amores
si hay nubes de lluvia en mi sangre?
¡No lleva suspiros ni aromas
la boca que quiso besarme!
Dominan mis horas de insomnio
las marejadas de mis carnes;
me quedaron grandes los sueños;
son sueños soñados en balde.
Al andar, mis pasos le nombran,
removiendo mis arenales;
voy triste, mis ojos no lloran...
¡Ya ni pueden ver mis pesares!
Plasmo mi canción en papel
de aquel no manchado de sangre.
-Del que usa un poeta muriendo,
que no quiere besos de nadie-