Andres Saavedra
Poeta recién llegado
Te miro tan lejana y tan brillante,
Tan ajena y deslumbrante,
Soy otro loco que contempla tu hermosura,
Singular brillo lleno de dulzura.
Siento que te rozo con las manos,
Sabiendo que estamos separados por los años,
Brillas en la noche sin prisa alguna,
Me haces crear mil y una dudas.
Luz que resplandece en la noche,
Susurro que pronuncia mi nombre,
Ese astro que me da soporte,
La respuesta para el inconforme.
Noche, manto que adornas,
Día, y mil almas que te añoran,
Baila, con el vals de las miradas,
Canta, la sinfonía de las almas.
Te llaman cuerpo celeste,
No hay nadie que te moleste,
Me gustaría no dejar de verte,
Sera solo de noche el privilegio de repente.
Tan ajena y deslumbrante,
Soy otro loco que contempla tu hermosura,
Singular brillo lleno de dulzura.
Siento que te rozo con las manos,
Sabiendo que estamos separados por los años,
Brillas en la noche sin prisa alguna,
Me haces crear mil y una dudas.
Luz que resplandece en la noche,
Susurro que pronuncia mi nombre,
Ese astro que me da soporte,
La respuesta para el inconforme.
Noche, manto que adornas,
Día, y mil almas que te añoran,
Baila, con el vals de las miradas,
Canta, la sinfonía de las almas.
Te llaman cuerpo celeste,
No hay nadie que te moleste,
Me gustaría no dejar de verte,
Sera solo de noche el privilegio de repente.