Què puedo hacer con esta felicidad
que me asalta,
cuando abriendo la puerta de la casa
sè de antemano la ubicaciòn
exacta
de cada mueble y sus objetos
y la de esa puerta que allà,
en el fondo,
me introduce en el patio con tus plantas?
Ahì el mundo se reduce a mìnima historia
en el poco espacio recubierto con baldosas
que no està empadronado en ningùn lado.
Lo excesivo a veces tiene una figura determinada
pero pienso que la respuesta se deba
a esta fàbula cotidiana donde mi sugestiòn
se entremezcla con las gènesis enseñadas...
aprendidas. .
y la espera de la nada
y todo este exceso que no es tristeza
viaja al lado de tu necesidad tan vieja
de cambiar la tierra,
podar las hojas
y darles agua.
que me asalta,
cuando abriendo la puerta de la casa
sè de antemano la ubicaciòn
exacta
de cada mueble y sus objetos
y la de esa puerta que allà,
en el fondo,
me introduce en el patio con tus plantas?
Ahì el mundo se reduce a mìnima historia
en el poco espacio recubierto con baldosas
que no està empadronado en ningùn lado.
Lo excesivo a veces tiene una figura determinada
pero pienso que la respuesta se deba
a esta fàbula cotidiana donde mi sugestiòn
se entremezcla con las gènesis enseñadas...
aprendidas. .
y la espera de la nada
y todo este exceso que no es tristeza
viaja al lado de tu necesidad tan vieja
de cambiar la tierra,
podar las hojas
y darles agua.