Leonardo Velecela
Poeta que considera el portal su segunda casa
Existes en mis oídos como canto
de mendigo viajero,
que va entre las sombras suburbanas
despacio, lento y a veces de prisa.
También existes en letras tiernas, alegres tristes,
letras sin rostro, letras maleducadas y quietas
como palomas en nido a medianoche.
Existes en mis miedos profundos,
en la oscuridad y el ruido de tu voz oscura,
como paso asechador en mi alcoba gris,
tras las cortinas sucias, de mis verdades vergonzosas.
Existes en verdades y en mentiras,
existes en el llanto y en la risa,
en el día y la noche oscura,
en todo y en nada, existes inexistente.
Existes oculta en mis mentiras, adherida a la oscuridad
de mis engaños eternos.
Como religioso ciego de orgullo, dueño de utópica verdad,
solo existes allí en la mentira que he creado,
solo allí
Leonardo V.
de mendigo viajero,
que va entre las sombras suburbanas
despacio, lento y a veces de prisa.
También existes en letras tiernas, alegres tristes,
letras sin rostro, letras maleducadas y quietas
como palomas en nido a medianoche.
Existes en mis miedos profundos,
en la oscuridad y el ruido de tu voz oscura,
como paso asechador en mi alcoba gris,
tras las cortinas sucias, de mis verdades vergonzosas.
Existes en verdades y en mentiras,
existes en el llanto y en la risa,
en el día y la noche oscura,
en todo y en nada, existes inexistente.
Existes oculta en mis mentiras, adherida a la oscuridad
de mis engaños eternos.
Como religioso ciego de orgullo, dueño de utópica verdad,
solo existes allí en la mentira que he creado,
solo allí
Leonardo V.
[MUSICA][/MUSICA]