Évano
Libre, sin dioses.
Por el aire los pétalos, la rosa
deshojada en el páramo, muestra
su esqueleto de espinas en la nieve.
Mis huellas rotas y mis pies descalzos
ante un llano que azota el viento gélido.
Ahora somos plácidos cometas,
dinosaurios herbívoros, plancton
en las simas de nuestro propio mar,
donde bajan estúpidas ballenas
creadas en ayeres prehistóricos.
Por el aire los ósculos. Las bocas
son peces de cristales en la noche.
Esqueletos vagando cosmos, somos
huellas sin pies en nuestro páramo
extinto, como aquellos dinosaurios
antes del cataclismo del cometa.