vronte
Poeta infiel al portal
Quise oír el llamado de tu voz
en la espera de un silencio repentino
y así,
el vacío se tornó infinito
en compañía del paso
de las noches… todas
las
noches.
Mabel,
puede ser que el frío
ya no te permita recibir mi abrigo
o que el cansancio
te haga dormitar gratificando
tus hambrientos sentidos…
Puede que ya sea muy simple
relegarlo todo hacia el olvido…
y aún así
la espera permanente
me condena a ser testigo
de la fugacidad
y el murmullo que se extingue
en los secretos del destino.
Y el día…
que mi voz sea buscada
en desespero
por tus necesidades de consuelo…
ella estará para ti…
disipará las culpas y el tormento…
iluminará la oscura melancolía que
embadurne cada uno de tus ojos húmedos…
hará sonreír los labios partidos
y entonces…
callará por siempre
en la espera de un silencio repentino
y así,
el vacío se tornó infinito
en compañía del paso
de las noches… todas
las
noches.
Mabel,
puede ser que el frío
ya no te permita recibir mi abrigo
o que el cansancio
te haga dormitar gratificando
tus hambrientos sentidos…
Puede que ya sea muy simple
relegarlo todo hacia el olvido…
y aún así
la espera permanente
me condena a ser testigo
de la fugacidad
y el murmullo que se extingue
en los secretos del destino.
Y el día…
que mi voz sea buscada
en desespero
por tus necesidades de consuelo…
ella estará para ti…
disipará las culpas y el tormento…
iluminará la oscura melancolía que
embadurne cada uno de tus ojos húmedos…
hará sonreír los labios partidos
y entonces…
callará por siempre