El Poeta Demente
¿Poeta?.
Estoy de nuevo en la fiebre,
la vida se escapa de mí como una liebre
y en mi mente ha vuelto aquel quiebre
Ya he usado todas las letras del abecedario
y los secretos de la vida yacen en mi diario,
¿me debería extinguir como un dinosaurio?
Disculpen mis pensamientos, sé que van a molestar,
sé que de este modo no puedo ya soñar,
mi mente se daña, no puedo imaginar
Sentado en la fuente veo a la ninfa,
debo ignorarla, ella siempre filfa,
ella a mi mente de nuevo la rifa
Mi nariz ahora parece candor
y mi cuerpo pasa un gran calor,
es como si volviera al dolor
Yo soy a quien llaman baldragas,
mi mente de nuevo la rasgas,
¿en tus sueños me llamas?
Yo sólo quería ir de aventura
pero a mi cabeza le hice una yactura,
¿por eso vivo en la locura?
En la oscuridad yacía albanado
porque la razón me ha abandonado,
el mundo también me ha cambiado
Me iré hoy al estado etílico
para viajar al mundo onírico,
lo sé por el conocimiento empírico
Hoy voy pasando por la alienación,
ya no puedo hacer otra sujeción,
por eso hoy entrego mi abdicación
la vida se escapa de mí como una liebre
y en mi mente ha vuelto aquel quiebre
Ya he usado todas las letras del abecedario
y los secretos de la vida yacen en mi diario,
¿me debería extinguir como un dinosaurio?
Disculpen mis pensamientos, sé que van a molestar,
sé que de este modo no puedo ya soñar,
mi mente se daña, no puedo imaginar
Sentado en la fuente veo a la ninfa,
debo ignorarla, ella siempre filfa,
ella a mi mente de nuevo la rifa
Mi nariz ahora parece candor
y mi cuerpo pasa un gran calor,
es como si volviera al dolor
Yo soy a quien llaman baldragas,
mi mente de nuevo la rasgas,
¿en tus sueños me llamas?
Yo sólo quería ir de aventura
pero a mi cabeza le hice una yactura,
¿por eso vivo en la locura?
En la oscuridad yacía albanado
porque la razón me ha abandonado,
el mundo también me ha cambiado
Me iré hoy al estado etílico
para viajar al mundo onírico,
lo sé por el conocimiento empírico
Hoy voy pasando por la alienación,
ya no puedo hacer otra sujeción,
por eso hoy entrego mi abdicación