FIN DE VACIONES
Telúrica invasión de carnes fláccidas
lucha desigual entre sirenas y olas
pordiosero espectáculo tras los umbrales del sueño
playas las de Levante
naranjales de Valencia
poseidones de a doce el kilo
rascacielos embargados de miserias
fin del espectáculo más su cientoveinticinco por ciento
y la sequía que arruina el alma
y los ojos pálidos de los muertos que regresan a sus casas.
Es el veraneo de los pobres
descalzos de ilusiones
vacíos de su enorme pobreza
les quedarán las fotos desmañadas
y las deudas contraídas
y sin rencor ni resquemor alguno
-todos son espíritus simples-
pensarán en la nueva invasión de carnes flaáccidas
que celebrarán jubilosos
en el próximo verano
cuando sin ellos saberlo
luchan las sirenas con las olas
y los tritones se desnudan para el último selfie
espectáculos gratuitos que se prodigan
tras los umbrales del sueño.
La tristeza abate el espíritu de los viejos dioses
los chiringuitos de visten de gris
y tan sólo una cometa olvidada
da una nota de color sin alegría.
Las fábricas y las oficinas
puede que hasta los viejos bares
recuperarán sus almas muertas mañana...
..Mañana tal vez llueva...
Telúrica invasión de carnes fláccidas
lucha desigual entre sirenas y olas
pordiosero espectáculo tras los umbrales del sueño
playas las de Levante
naranjales de Valencia
poseidones de a doce el kilo
rascacielos embargados de miserias
fin del espectáculo más su cientoveinticinco por ciento
y la sequía que arruina el alma
y los ojos pálidos de los muertos que regresan a sus casas.
Es el veraneo de los pobres
descalzos de ilusiones
vacíos de su enorme pobreza
les quedarán las fotos desmañadas
y las deudas contraídas
y sin rencor ni resquemor alguno
-todos son espíritus simples-
pensarán en la nueva invasión de carnes flaáccidas
que celebrarán jubilosos
en el próximo verano
cuando sin ellos saberlo
luchan las sirenas con las olas
y los tritones se desnudan para el último selfie
espectáculos gratuitos que se prodigan
tras los umbrales del sueño.
La tristeza abate el espíritu de los viejos dioses
los chiringuitos de visten de gris
y tan sólo una cometa olvidada
da una nota de color sin alegría.
Las fábricas y las oficinas
puede que hasta los viejos bares
recuperarán sus almas muertas mañana...
..Mañana tal vez llueva...