Lírico.
Exp..
Final feliz
No es que fuera yo manco ni cautivo
como quien padeciera desde Argel.
Ni tampoco que tú con aquel gel
fueras manca o carente de incentivo.
Cautiva, no lo sé, pero ese vivo
vaivén, a tu manera, en el hotel
me tuvo retenido, arte cruel,
con tensión detonante de explosivo.
A diestra y a siniestra, en calculada
maniobra de dos tiempos, consintió
tu voluntad por fin hacer la mía.
Y en tus manos llevaste la alborada
con que todo mi amor condescendió
a irrumpir libremente en entropía.
No es que fuera yo manco ni cautivo
como quien padeciera desde Argel.
Ni tampoco que tú con aquel gel
fueras manca o carente de incentivo.
Cautiva, no lo sé, pero ese vivo
vaivén, a tu manera, en el hotel
me tuvo retenido, arte cruel,
con tensión detonante de explosivo.
A diestra y a siniestra, en calculada
maniobra de dos tiempos, consintió
tu voluntad por fin hacer la mía.
Y en tus manos llevaste la alborada
con que todo mi amor condescendió
a irrumpir libremente en entropía.
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