No soy poeta
Poeta fiel al portal
FISURAS DEL TIEMPO
El tiempo se amontona
pintando vacíos sobre las nubes.
La afluencia del aire
obsta el vuelo de abundantes mariposas
que posadas sobre la cábala
de un libro jamás escrito
conjeturan la conjugación de un anhelo.
No hay afección, quizá si.
Es confuso el observarlo,
mucho más el comprenderlo
y también considerarlo,
pero los pocos estratos
no disipados en la oquedad del tiempo
hacen jirones en el cielo
emulando diaclasas.
Allí no se filtra el azúl
ni las estrellas de la noche,
pasan perífrasis cromáticas
que a los ojos son pequeñas diabasas.
Siempre las puestas de sol
vienen a ser la luxación de las máculas
que nunca serán extinguidas.
El tiempo se amontona
pintando vacíos sobre las nubes.
La afluencia del aire
obsta el vuelo de abundantes mariposas
que posadas sobre la cábala
de un libro jamás escrito
conjeturan la conjugación de un anhelo.
No hay afección, quizá si.
Es confuso el observarlo,
mucho más el comprenderlo
y también considerarlo,
pero los pocos estratos
no disipados en la oquedad del tiempo
hacen jirones en el cielo
emulando diaclasas.
Allí no se filtra el azúl
ni las estrellas de la noche,
pasan perífrasis cromáticas
que a los ojos son pequeñas diabasas.
Siempre las puestas de sol
vienen a ser la luxación de las máculas
que nunca serán extinguidas.