Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Flor de Lis
La quiero mella
el deseo nota;
cómo se explica
esto que sella,
si me tiene siete
y la quiero sota.
el deseo nota;
cómo se explica
esto que sella,
si me tiene siete
y la quiero sota.
Cuando los apóstoles
subieron a los árboles,
se comieron a los pájaros;
ya no hubo predicadores,
sino puro lío, curas píos
desvirgando pormenores,
y muchos gastos.
subieron a los árboles,
se comieron a los pájaros;
ya no hubo predicadores,
sino puro lío, curas píos
desvirgando pormenores,
y muchos gastos.
Caín busca el ángulo
de la tranquilidad
en su jardín desheredado,
al encuentro de la bestia
que es viajar,
nómada animal desparramado.
de la tranquilidad
en su jardín desheredado,
al encuentro de la bestia
que es viajar,
nómada animal desparramado.
Por la ventana
asomaba el húmedo
espejo del invierno;
níveo reflejo en la mañana
del blanco manto cristalino.
asomaba el húmedo
espejo del invierno;
níveo reflejo en la mañana
del blanco manto cristalino.
Al despertar, la oscura noche
cerró la herida
que fue al soñar;
soñé en el brote,
y creí que muerto tenía vida.
cerró la herida
que fue al soñar;
soñé en el brote,
y creí que muerto tenía vida.
En el horizonte,
se dejaba ver el Sol
tiñéndolo de rojo,
alzándose en el verbo,
disolviendo nubes,
resolviendo claros cielos,
despertando azules ojos.
se dejaba ver el Sol
tiñéndolo de rojo,
alzándose en el verbo,
disolviendo nubes,
resolviendo claros cielos,
despertando azules ojos.
La mañana vio su nombre
cuando el día lo dio todo,
y el paisaje fue un derroche
de caricias en los toldos.
cuando el día lo dio todo,
y el paisaje fue un derroche
de caricias en los toldos.
Ciertas nubes despistadas
que danzaban en el gris,
se perdían ausentadas
en la sacra flor de lis.
que danzaban en el gris,
se perdían ausentadas
en la sacra flor de lis.
Yo dormido entre la rama
que era el marco de perfil,
en mi sueño retrataba
la alborada más senil.
que era el marco de perfil,
en mi sueño retrataba
la alborada más senil.
Exhausto del pasaje
y en un crudo mes de abril,
hoy la luz es mi equipaje,
y al calor de su vendaje
cura el campo más febril.
y en un crudo mes de abril,
hoy la luz es mi equipaje,
y al calor de su vendaje
cura el campo más febril.
©
Última edición: