Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Flor marchita.
Hubo una vez un beso
que habitaba en una flor,
dentro del beso había una angustia,
un dolor y un suspiro ahogado,
la angustia nació del dolor,
conforme se ahogaba el suspiro,
con la ausencia del amor…
Una tarde que vestía de niña,
vino traviesa y pintó de luz esa flor,
su carisma exaltó…
Tanta belleza irradiaba,
que una mano inquieta la cortó;
escapó entonces el beso, y
como alma se esfumó…
Con él se liberó la angustia y el dolor,
también el suspiro se extinguió
y unas horas más tarde
la flor aquella murió.
Mary C. López
13.01.2013/México
*Natura
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