Littera
Poeta asiduo al portal
Cantar quisiera vuestra suave frente,
honda mirada, virginal cabello,
sensibles labios y sedoso cuello
en esta tarde del estío ardiente.
Contaros luego la emoción que siente
cuando a un vivaz y cegador destello
síguenle mil en vuestro busto bello
cada orificio de mi piel sediente.
Mas no, que un pobre y miserable humano
nunca a la reina de las altas diosas
ha de tenderle su lenguaje vano.
Quédeme, al menos, obsequiar las rosas
a vuestra blanca y sugestiva mano
más perfumadas, a la vez que hermosas.