IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Como negarle al viento lo anhelado,
fluiremos con la libertad que concede lo soñado,
dirigiéndonos mas allá de lo improbable,
porque somos seres de sangre,
latir impoluto de sentidos indescifrables,
caudal de emociones palpables,
dejamos entrever la inocencia de un corazón divino,
sacra creación de la que somos parte,
milagros que nos sacian como la lluvia,
tristeza en la decencia y nuestra finitud,
enjaulados porque deseamos amar para siempre,
sendero silente,
condena en permanente ajetreo,
desde un pasado ahora desecho,
por la locura del tiempo
que cegará nuestro entendimiento,
danzando con nuestro ego
entre mil reflejos de un rostro olvidado,
fluiremos desfigurados y con el alma rota
hacia lo profundo del inminente vacío.
fluiremos con la libertad que concede lo soñado,
dirigiéndonos mas allá de lo improbable,
porque somos seres de sangre,
latir impoluto de sentidos indescifrables,
caudal de emociones palpables,
dejamos entrever la inocencia de un corazón divino,
sacra creación de la que somos parte,
milagros que nos sacian como la lluvia,
tristeza en la decencia y nuestra finitud,
enjaulados porque deseamos amar para siempre,
sendero silente,
condena en permanente ajetreo,
desde un pasado ahora desecho,
por la locura del tiempo
que cegará nuestro entendimiento,
danzando con nuestro ego
entre mil reflejos de un rostro olvidado,
fluiremos desfigurados y con el alma rota
hacia lo profundo del inminente vacío.
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