Rios Mat
Poeta recién llegado
En un ático hostigado de evocares falsos y nulos
ahí quedaron los recuerdos de una noche en la que juntos
hermanamos soledades con el licor y en la abstinencia
como quien tiene un amante embalsamado en la despensa
orfandad en los calzones y lesión de auto flagelo
cordiales conversaciones se besaban tras un velo
ese beso obsesionante se veló en los fotogramas
en los que los rostros como censurados se esfumaban
y de apoco todo el resto ya era negro en la pantalla.
En archivos desechados del informe de un difunto
ahí quedaron los recuerdos de un verano en el que juntos
nos quedamos entre mantas aunque seco el corazón
el colchón creció a sus anchas demasiado para dos
yo no soy un santurrón mas tengo líos de conciencia
sin saber como acercarme y preguntar por lo que piensas
un silencio carcelario que imprimió las fotos negras
solo tus pálidos pies sobresalían pues la niebla
ya te estaba comenzado a hipnotizar hasta las piernas.
En una carta de amor que parecía de humor absurdo
ahí quedaron los recuerdos de un vida en la que juntos
compartimos cobardías que muy de brazos cruzados
se sorbían la apatía que te colgaba en las manos
una estancia un matrimonio que anhelaba las visitas
a menudo vendedores y tontos evangelistas
todo con tal de evitar algún atisbo de cariño
un amor es muy cochino y no lo quita el detergente.
eso es tema para niños y no para gente decente
ahí quedaron los recuerdos de una noche en la que juntos
hermanamos soledades con el licor y en la abstinencia
como quien tiene un amante embalsamado en la despensa
orfandad en los calzones y lesión de auto flagelo
cordiales conversaciones se besaban tras un velo
ese beso obsesionante se veló en los fotogramas
en los que los rostros como censurados se esfumaban
y de apoco todo el resto ya era negro en la pantalla.
En archivos desechados del informe de un difunto
ahí quedaron los recuerdos de un verano en el que juntos
nos quedamos entre mantas aunque seco el corazón
el colchón creció a sus anchas demasiado para dos
yo no soy un santurrón mas tengo líos de conciencia
sin saber como acercarme y preguntar por lo que piensas
un silencio carcelario que imprimió las fotos negras
solo tus pálidos pies sobresalían pues la niebla
ya te estaba comenzado a hipnotizar hasta las piernas.
En una carta de amor que parecía de humor absurdo
ahí quedaron los recuerdos de un vida en la que juntos
compartimos cobardías que muy de brazos cruzados
se sorbían la apatía que te colgaba en las manos
una estancia un matrimonio que anhelaba las visitas
a menudo vendedores y tontos evangelistas
todo con tal de evitar algún atisbo de cariño
un amor es muy cochino y no lo quita el detergente.
eso es tema para niños y no para gente decente