hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un papel,
de un block de cartas de primera.
Una micro-fibra
de ésas que escriben solas.
A la mano, por si las moscas,
un wisky doble
(dos hielos, un toque de agua).
Un Marlboro
humeando en el cenicero
y la ventana abierta
para que entren las musas.
Ya está,
estoy listo para escribir
el gran poema...
¡Pero hace rato que estoy así
y no se me ocurre un carajo!
Pienso en Villa, en El Perro
y algunos otros,
escribiendo obras maestras
en la pared de un baño público cualquiera
mientras cagan o hacen
lo que sea que hagan en ese lugar...
¡Y me entran ganas
de pegarme un tiro en las entretelas!
En fin, talvez mañana...
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