Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
#1
Un eco entremezclaba
el rumor de las almas
que al flotar,
dejaban estelas de luz...
era una risa del Norte
que latía en el ser
del no acogido...
#2
Me sabía un nervio divagante
rodeado de paredes
que vedaban a un sol ciego...
algo me invitó a negar el ocio.
#3
Fuego, luces, soles de vidrio!
Almas miles en derredor mío.
Otras tantas sentadas
sobre la mente impotente,
observaban el paso del vacío.
#4
Surgió un grito inmenso
de lo profundo de mi.
Bajo la luz azul
desdoblé mi sentir al ver en ti,
una silueta roja
que moría en el pasado,
para nacer allí...
Un eco entremezclaba
el rumor de las almas
que al flotar,
dejaban estelas de luz...
era una risa del Norte
que latía en el ser
del no acogido...
#2
Me sabía un nervio divagante
rodeado de paredes
que vedaban a un sol ciego...
algo me invitó a negar el ocio.
#3
Fuego, luces, soles de vidrio!
Almas miles en derredor mío.
Otras tantas sentadas
sobre la mente impotente,
observaban el paso del vacío.
#4
Surgió un grito inmenso
de lo profundo de mi.
Bajo la luz azul
desdoblé mi sentir al ver en ti,
una silueta roja
que moría en el pasado,
para nacer allí...