Somos fruto de hoy, breve latido,
que alza su voz en tiempo que no espera,
siembra en dolor, en gozo, en primavera,
y halla en la sombra un surco prometido.
No somos solo ayer, ni solo el día,
ni un soplo en el reloj que se derrama,
pues todo instante lleva ya en su llama
la eternidad de aquello que aún vendría.
Hoy es raíz que el alma va tejiendo,
tronco del ser que alzamos paso a paso,
llama que arde en el silencio escaso.
eco de luz que sigue renaciendo.
Y en cada gesto, en cada voz callada,
late el mañana, flor aún no brotada.
que alza su voz en tiempo que no espera,
siembra en dolor, en gozo, en primavera,
y halla en la sombra un surco prometido.
No somos solo ayer, ni solo el día,
ni un soplo en el reloj que se derrama,
pues todo instante lleva ya en su llama
la eternidad de aquello que aún vendría.
Hoy es raíz que el alma va tejiendo,
tronco del ser que alzamos paso a paso,
llama que arde en el silencio escaso.
eco de luz que sigue renaciendo.
Y en cada gesto, en cada voz callada,
late el mañana, flor aún no brotada.