Debo aceptar, aunque duela, que desear tu presencia es abrazar el vacío, es tenerte sin tenerte, como polvo que escapa entre los dedos, como viento que acaricia pero nunca se queda.
Tener tu cuerpo sin tu alma es besar la sombra del amor. Es un placer sin consuelo, una caricia sin refugio.
Tú amas a otra, y aunque seas el mejor verso que la vida me ha escrito, debo explicarle a mi corazón que no se elige a quién amar.
No puedes inventar latidos que no nacen del alma, ni fingir que tu pecho arde cuando solo guarda cenizas.
Yo te ofrezco el paraíso, pero eliges arder en tu infierno… y no conmigo.
-Dior
Tener tu cuerpo sin tu alma es besar la sombra del amor. Es un placer sin consuelo, una caricia sin refugio.
Tú amas a otra, y aunque seas el mejor verso que la vida me ha escrito, debo explicarle a mi corazón que no se elige a quién amar.
No puedes inventar latidos que no nacen del alma, ni fingir que tu pecho arde cuando solo guarda cenizas.
Yo te ofrezco el paraíso, pero eliges arder en tu infierno… y no conmigo.
-Dior