A estas vagas alturas
del desánimo crónico,
me quedo con tu imagen,
inundada de soles,
mirando hacia el oriente
en primavera
Y casi sin querer,
me invaden las alarmas
de un alivio escindido,
naufragado de tiempo.
Caducos los acuerdos
de una tregua impostada,
se fugan los abrazos
desde nuestros minutos.
Deshechos de futuro
avanzan los relojes,
precipitando el tiempo
sobre nuestras cabezas.
Fenómeno fugaz,
nuestra sonrisa.
De esas coplas de amor
en llamarada,
sólo queda una foto,
palpitando.
Malheridos de apremio
nuestros sueños,
se nos fueron perdiendo
con los años.
Nuestro tiempo es pasado
y el olvido,
se ha perdido en los campos
de la historia.
Debajo del farol de la esperanza,
cercado por fantasmas
que recuerdan,
agoniza un abrazo solitario.
del desánimo crónico,
me quedo con tu imagen,
inundada de soles,
mirando hacia el oriente
en primavera
Y casi sin querer,
me invaden las alarmas
de un alivio escindido,
naufragado de tiempo.
Caducos los acuerdos
de una tregua impostada,
se fugan los abrazos
desde nuestros minutos.
Deshechos de futuro
avanzan los relojes,
precipitando el tiempo
sobre nuestras cabezas.
Fenómeno fugaz,
nuestra sonrisa.
De esas coplas de amor
en llamarada,
sólo queda una foto,
palpitando.
Malheridos de apremio
nuestros sueños,
se nos fueron perdiendo
con los años.
Nuestro tiempo es pasado
y el olvido,
se ha perdido en los campos
de la historia.
Debajo del farol de la esperanza,
cercado por fantasmas
que recuerdan,
agoniza un abrazo solitario.
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