JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ella ya se ha ido, pero los sentimientos y buenos momentos que juntos pasamos, esos aun han quedado prendidos dentro de mis pensamientos y mi corazón, que aunque triste y adolorido por su partida sigue caminando, sigue sonriendo, sigue viviendo, aunque en un mundo de dolor y de soledad pero sigue latiendo fuerte sin dejarse morir.
Yo la amaba, yo la quería y tal vez ella nunca entendió el verdadero significado del amor, el verdadero momento de la ilusión y entre la gran pasión que sentimos y dejamos correr que fue como cual torrente de un rio vertiéndose entre los riscos de una cascada yo le dije cuanto la amaba y aun sabiendo eso se marcho de mi lado.
Ahora solo el silencio de sus besos y de sus abrazos, presentes están entre las paredes de mi hogar, el mismo hogar que fue la guarida de nuestros deseos, el mismo lugar donde hicimos nacer nuestra vida juntos y tomados de la mano diciéndonos cuanto nos queremos y jurándonos un sublime amor eterno.
Pero hoy se ha terminado, hoy todo eso ha muerto y he regresado de su funeral, porque bajo la luz de la luna y entre el canto de los grillos de la negra noche, sencillamente lo he enterrado y olvidado para siempre.