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DUETOS GANADORES, SELECCIONADOS MENSUALMENTE POR EL JURADO DURANTE EL AÑO 2011.
Seleccionado de entre los publicados en la "Colección de duetos" del 2011 (publicada en foro poesía interactiva, subforo de Duetos).
Llos usuarios interesados en que su dueto sea valorado por el jurado deberán remitir, por MENSAJE PRIVADO, el enlace de su dueto a ROSA o NOSTALGIA MARIAN GONZALEZ o JULIA, para incluirlo en la Colección/lista de cada mes que valora el Jurado. Para ello se requiere:
- Que sean duetos realizados por usuarios registrados en MUNDOPOESIA.
- No serán seleccionados duetos realizados por nick asociados a un mismo IP.
- Para su valoración por el Jurado, no se tendrá en cuenta la fecha de publicación del dueto en el foro sino la de su publicación en la Colección de Duetos.
- Que los componentes del dueto (o trieto) remarque (con cursiva, negrita, colores...) los versos o estrofas que pertenecen a cada uno de los componentes para que cada uno de esos sea responsable de la autoría en lo que le corresponde.
II.- HAIKUS GANADORES, SELECCIONADOS MENSUALMENTE POR EL JURADO DURANTE EL AÑO 2010 Seleccionado de entre los haikus publicados en el "Rincon del Haiku 2011" (en foro poesía interactiva, subforo de Haikus).
No se admitirán duetos encadenados. No se admitirán comentarios en ese tema de haikus.
III.- Publicación de ganadores:
Los duetos y haikus de cada mes serán valorados por el Jurado del 1 al 10 del mes subsiguiente, y publicados los ganadores del 11 al 15 de dicho mes.
Mis versos se desvisten en clara melodía,
entregan con ternura la dulce fantasía,
anhelan la cordura que cubre cada día,
sabiendo que persisten, extrañan la alegría.
Con visos de dulzura se sienten generados,
ansiando ser leídos, sentidos, apreciados,
danzando con miradas, por labios abrazados,
en almas que susurren amores no olvidados.
Someros detalles se aclaran al verme,
no temas la brisa que sube a mis ojos
queriendo los valles en calma se duerme
y deja la risa que sume en antojos.
Bendita poesía,
en dulce armonía
me guías con tu compañía.
Mis versos se callan, escuchan el nombre,
predicen la calma, abrigan clamores,
palabras escritas, sonrisas de un hombre
que guarda en el alma sentidos fervores.
Poeta versado,
poema admirado,
resumen de un sueño anhelado.
Ola de frío,
en el banco del parque
un bulto inmóvil
DUETO Dueto:
Post 14, página 2
Solo los dos y un deseo
Autores: Raúl Rouco y Mariadelsolar
No quiero que se llene el valle de tus lágrimas
ni que la indiferencia tu corazón apague,
deseo disfrutar tus alegres miradas,
y con ellas sentir que me amas al mirarme.
No quiero doblegar la serenidad ni el desafío,
sólo deseo despertar mis ansias bajo tu cielo.
Quiero saciarme de tu ser en el estío
y guardar en mi piel tus íntimos deseos. Quiero cuando te beso que seas dulce miel
que alimente mi ser, por siempre enamorado,
y llevarte tatuada sobre toda mi piel,
para que nunca deje de tenerte a mi lado.
Quiero volver a empezar sin las alas del miedo,
con un beso en la frente y la esperanza en la voz.
Quiero impregnar en tu piel el sabor del fuego
y que en mi ventana solo hablemos de amor. Quiero sentir tus labios con tus ardientes besos
para avivar el fuego que está medio apagado,
que nada que nos una se vuele con el viento,
aticemos el fuego y el amor no perdamos.
Quiero que seas náufrago en el mar de mis sentidos
y doblegar noche a noche tu dulce frenesí.
Quiero anclar tu boca en mi cuerpo encendido
y despertar el universo cuando te entregues a mí.
Quiero arroparme en tus brazos y no sentir frío,
ser la semilla que crezca dentro de tu cuerpo acurrucar nuestro amor en una gota de rocío,
y sublimar nuestras almas en un solo latido.
Suprimido
Usuario sancionado por vulnerar Regla 2 de MP
DUETO
ESENCIA DE MUJER
Autores: Miguel Echeverría y Prisionero inocente
Es rosa frágil quiere ser amada y sentida en plena piel. Respetada y protegida, es así toda. Alondra que vuela perdida esperando ser encontrada.
Su alma es virgen agua de luna
nunca probada.
Repleta de luz que en la falta de aire,
flota como ave de alas azules
en el hemisferio de mis manos.
Delicada, magistral. Por rostro, albura de aurora por piel, virginales pétalos y su cuerpo ¡Ah! de sagrado amor, templo donde la fragua recruje.
Entre las pocas mariposas blancas de la sangre,
de esa primavera roja
que habita las venas,
milagrosa esencia de perfume divino
como río de rosas
en el jardín de la vida.
En su interna oscuridad nos hizo. En su dulce seno hubo cobijo y al despedir este mundo, es el anhelo, abrazando su besar de diosa.
No es su culpa por nacer con espinas,
hay que saber cogerla con cariño,
no te enfades si provoca heridas,
te borrará las cicatrices a besos.
Te observo dormida, luego desapareces entre las vivas sábanas de hierba y se me pone el alma celosa al ver como ese brazo de tierra acaricia tu cuerpo transparente, borrando la caligrafía de las nubes hasta absorberte del todo;
Si tan solo pudiera perennizarme en tu llanto que
mana de tus ojos y volverme más que amargo
ser agua del sediento, destelando luminosa en tu
boca.
Pienso por qué mis brazos nunca se empapan de sus senos... Mis besos fugaces se quedan a flote buscando el rescate de su lengua, como a un barco lleno de tesoros caído al fondo del mar de su boca que resucita.
Si pudiera marchar a tu vera, pero soy de la lluvia
gota colgando de la hoja verde sin dueño
esperando la mano agrietada para bendecirla.
Lluvia, háblame, dime un secreto, si es verdad que esas gotas que mojan a mi pecho son besos de carne que le das al planeta, para que nunca te reproche que tus aguas son las del olvido, al brillar el sol.
Que no es olvido ¡no! Son chispas de deseo
íFecúndame! entonces en tus manos
y deshace mi cuerpo inmaterial, vuélveme
flor palpable la que acune la clepsidra de tu vértigo
y tu latido...que quiero contigo ser ave y gemido.
Si en las estrellas cayeras, en medio del fuego nacieras tú, la primera lluvia que no es volátil y allá comenzaras a sembrar en la luz que está por llegar a mi ojos, el amor.
Déjame inundarte los poros de tu piel
quebrada de tanto silencio.
-Pertenecernos-​
La que baña tu soledad con esta frescura mía
Siénteme tierra árida, soy tu agua marina.
Y entonces, si después de tanta sal,
de tanta ausencia que llena el hueso como médula,
de tanto frío como corre por mi credo
resulta que tan sólo has muerto por el día,
que tan sólo has vivido en los sueños.
Tanto entonces que ni siquiera la noche ha tenido
que traer el infierno a los pies de mi cama
pues ya me quemaba el orgullo del horizonte
siempre presente en los ojos del cielo
haciéndome cómplice de la soberbia distancia.
Entonces qué de tus huellas por mi vida,
qué de tu pie que me sé de maravilla,
qué entonces de aquel tiempo que me llega
por las noches como pesadilla y
por el día en la banca de tu parque
donde muero suspirando buganvilia.
Entonces para qué bendecir la maldición de tu cuerpo,
para qué suspirar cada vez que el espejo
refleja las huellas que con hiel me has escrito
con un nombre que ya no grito.
Para qué esperar la brisa de tu mirada
cuando ahora la sal del mar ha quemado
mis heridas dejando vientos de otros nortes.
Para qué, si el tiempo ya no existe entre tus manos
y el recuerdo es un mal trago que se bebe al despertar.
Ay! esos ojos serranos
que reflejan primavera,
quisiera estar a tu vera
y darte apretón de manos.
Pones la miel en mis labios,
se ilusiona el paladar
y la retiras de ellos
con salpicón de pimienta
que a mí me hace rabiar.
Fue una broma, hormiguita,
que yo la miel no retiro,
que se me escapa un suspiro
ante la loma fresquita.
Eres tú, oso hormiguero,
y a ti te gusta la miel
más que el salero rociero;
deja ya de suspirar,
¡y trae la miel para acá!.
¡Si ya la tienes, chiquilla!
derramadita en tu ser,
pues sin saberlo tú eres
tarrito puro de miel.
No me seas tan zalamero,
te llevaré la colmena
con la reina y sus obreras,
para pintarte de rojo
hasta las mismitas cejas.
No necesito colmena
para encenderme de rojo,
que me enciendo fácilmente
solo con echarte un ojo.
Necesitas picotazos
para que sueltes la miel,
ese ojo que me echas
de veras te lo hincharé,
que con mi calma y frescura
¡yo te daré buena cura!
Pues lo que yo te daría
ya lo puedes intuir,
exaltaría tu alegría
y por fin podrías vivir
¿Pues lo que yo te daría?, si..si..
Tú no me das ni la miel,
pero a ti yo te daría
un verdadero atracón
de esa miel empalagosa,
¡a ver si así me la ofreces
de manera generosa!
Poema conformado por seis sonetos en glosa basados en los versos
del escritor y poeta colombiano, Carlos Serrano y su obra “Perfecto imperfecto”
¿Tendré que renunciar a lo tangible? ¿Ser un esclavo de la luz, o un necio que finge dialogar con lo invisible?
No es por huir de Dios que me anestesio con falsas plenitudes. Es posible venderle el alma a Dios; pero, ¿a qué precio? Carlos Serrano
Señor, no puedo abrir. Tengo mis dudas. Mi fe no alcanza a derrumbar montañas. Sin embargo, yo sé que me acompañas y me perdonas ser un poco Judas.
¿Qué número marcar para que acudas? Escribo la herejía y desentrañas en ella algún fervor. ¿Con qué patrañas te voy a confundir, si me desnudas?
Bien sabes que no miento, que no hablo con palabras dictadas por el diablo. Bien sabes que presiento lo increíble.
Señor, no puedo abrir esta pared ¿Tendré que resistir a tanta sed? ¿Tendré que renunciar a lo tangible?
Natura, ¿tus señales son honestas? Tiempo, espacio y materia, son verdades, intuiciones, que aguantan tempestades, parecen inmutables... las apuestas.
Mas, ¿lo resuelven todo estas propuestas? Lo increíble no sabe de unidades, de ecuaciones, ¡le sobran las deidades!, lo increíble atesora las respuestas.
¿Qué guardan las estrellas tras sus brillos? Relumbran las costillas de este pecio, que emerge y pone rumbo a sus anillos.
Sospecho compañero, con mi aprecio, que vivirás de sed... y sin pestillos. ¿Ser un esclavo de la luz o un necio?
Tú eres el fermento que me alienta, el mosto de mis vinos más añejos. Solo en virtud de ti yo miro lejos y la sangre en mis venas se calienta.
Me invades con tu gracia virulenta. Estoy grave de ti. No habrá consejos que puedan apartar estos bermejos, relumbre de tu sílaba violenta.
Sólo en virtud de ti, con el concurso hilvano el epitafio y el discurso. Esta agua bendecida ya es plausible.
Nunca esperes de mí la recompensa. ¿Seré yo el que interrumpe la defensa que finge dialogar con lo invisible?
La galaxia que vibra en nuestros domos se inflama de recuerdos y sapiencia, ¡y defiende su autónoma existencia!, haciéndonos sentir lo que no somos.
El azar encuaderna nuestros tomos, los arroja al vacío sin clemencia, la entropía combate su presencia; no espero de la vida cantos romos…
Invoco a la poesía que me guíe, me embriague de belleza con su espita, y la madeja existencial deslíe.
Creo en el verso que a soñar invita, ¿por qué rolar siguiendo al viento etesio? No es por huir de Dios que me anestesio. ¿Confiar en que tu mano me sostenga? ¿Mover montañas? ¿Eres tan ridículo? ¿Debo erguirme en la cumbre del montículo a suplicar que el cáncer se detenga?
¿Confiar en las carencias que devenga? ¿Confiar en que examinan mi ventrículo o murmurar insomne algún versículo para que mi neurona se entretenga?
Sólo la muerte es algo verdadero. merece el entusiasmo más sincero. ¿Reír sin comprender lo no-imposible?
La muerte se transforma en egoísmo cuando el dolor se adentra. Eufemismo con falsas plenitudes. Es posible.
El muerto con su lívida anarquía, distante, taciturno, indiferente, —y a la par tan idéntico y oyente—, gesta la universal psicopatía.
La vida irrepetible es la elegía... ¿Cómo obrar cuando el pánico inmanente al abismo eternal se nos presente? ¡Citando a los sentidos a una orgía!
¿Tratar de comprender es insensato? Soy gimnasta mortal en el trapecio, mas no una marioneta sin relato;
¿Por cuestionar los hilos soy un necio? Sin duda es una opción, (ojo al contrato), venderle el alma a Dios, pero ¿a qué precio?
Mis labios a tus pétalos excitan,
oh linda flor, que crece ruborosa
al lado de corriente rumorosa
en el discurrir de amores que gritan...
Aguas vírgenes, puras, que te ofrecen
beber de mis laderas ardorosas,
alzando surtidor de luz, ansiosas
por regalarme dones que te crecen.
Deja, mi bella flor, pasar mi río
por entre tallos que vierten la vida.
Amor de mi fontana derretida
latidos dejan del torrente mío.
Amorosa regálate el aroma,
que me despiden los vivos colores
a tu paso por entre resplandores
de mi jardín florido que te aroma.
Me uno a tu pecho, de ti enamorado.
Tú me envuelves en los labios de seda
cual esposos que en el tálamo aseda
ardimiento de pulso acalorado.
No huyas, contigo llévame a la mar,
que en los brazos estoy ya en tu sentir.
Quiero tener tu vida, tú existir,
rosa y clavel unidos en amar
Destellos sedientos de placer,
dulces aguas de ti yo tomaré
ríos sutiles me sumergen...
El amor en tus latidos pide a gritos
me lleves en tus sueños peregrinos...
Sin ti me atrapa la añoranza
de ser tu mar, tu río y tú esperanza.
Caminar descalza por tu pecho,
Tener tu aroma mientras duermo,
Sentir en ti me quedo
llena de amor en tus desvelos
Llegaré como luna que acaricia tu brisa
En tu despertar yo quiero estar,
tener abrigo en tus brazos,
sentir que me sumerge la distancia
de no sentir ya más tu cuerpo.
Mis sentidos despiertan para amarte,
para retenerte en mí lecho,
para llegar temprano en la mañana
y saberte mío mientras duermes.
Florecer sueños de antaño en tu ventana,
dejar correr el tiempo a tu vera,
saber que despertaste para amarme:
soy la flor que tu pecho añora,
siento la pasión que nos envuelve,
Sumergirnos en abrazos y en besos
Sea la tarde, sea la lluvia,
la que nos llama para vernos,
despiertos entre soles y arenas.
Amarnos en momentos de placer.
Me rindo a la belleza
del verso palpitante que cautiva.
La mágica destreza,
la pluma combativa...
Reflejos de una llama siempre viva.
Claudica el alma diestra
pues siente liberarse desmedida
la voz que a la palestra,
en tinta enardecida,
a todo pulso da la bienvenida.
Las liras lacerantes
son músicas sensuales y lascivas.
Sublimes y sedantes
susurran -son esquivas-
sus dulces peroratas sugestivas.
Y yo fundida al talle
que en letras se derrama en cada rima,
evito que se acalle
el hálito que anima
y eleva con su música mi estima.
¡Hermosa cantinela
que ríes con palabras exquisitas,
que gimes con cautela,
que lloras y no gritas,
que alumbras mil ideas ya proscritas!
Un mundo que conforma,
aunando los deseos con el sueño
del hoy perfecta norma,
que a veces arde en leño
de acíbar, ¡mas florece con tu empeño!
Para tu boca guardo yo mis labios, para tus campos el arado tengo, con un puñado de azahares vengo a darte lisonjera y sin resabios los aromas del verde limonero. Del verdadero cariño tuyo —suave murmullo— quiero ser parte para calmarte con mi ambrosía el hambre de tu boca y ser el verbo que tu lengua evoca.
Para tus labios tengo yo los míos, para tu arado tengo yo mis brazos; tus azahares libra de los lazos, dándole luz al limonero umbrío, que tu calor en la mañana fría me abrigaría y en el verano guíe tu mano hacia la sombra de verde alfombra donde veremos juntos el ocaso saciando nuestras ansias paso a paso.