Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Generación del 50
Quiero llevarme de aquí
en mi humilde valijita
sin presumir que esto sea
una indagatoria escrita.
Me pregunto y me pregunto
generación del cincuenta
porque quedó tan envuelta
como relleno empanado.
Recuerdo cuando pequeña
que un niño era solo eso
que nacía de un repollo
o pretextos como ese
Desde chiquita sabía
que no tenía derechos
que eran los padres perfectos
eso no se discutía.
Una madre era abnegada
por el hecho de parir
ese acto le otorgaba
reverenciarla hasta el fin.
Pecados muy castigados
levantar tono de voz
pues que has de saber tú
para afrontar discusión.
Los padres se hicieron viejos
y debías acudir
desde un dolor de cabeza
o un ataque por venir.
Algunos nunca conformes
por alguna decisión
de echarte siempre la culpa
no perdieron ocasión.
Luego llegaron tus hijos
quisiste ser muy distinto
los derechos son sagrados
desde el comienzo en la vida .
Los derechos de los que hablo
son solamente los de ellos
que defienden con fervor
hasta armar un gran jaleo.
Así un día te encontraste
acostada en un diván
tironeada por dos puntas
sin poderte despegar.
La culpa que te inculcaron
la culpa que vos creaste
la culpa por no acertarle
en la nueva educación.
Así quedaste atrapada
por padres que te reclaman
por hijos pidiendo auxilio
porque los traumas los tapan.
Quiero llevarme de aquí
en mi humilde valijita
sin presumir que esto sea
una indagatoria escrita.
Me pregunto y me pregunto
generación del cincuenta
porque quedó tan envuelta
como relleno empanado.
Recuerdo cuando pequeña
que un niño era solo eso
que nacía de un repollo
o pretextos como ese
Desde chiquita sabía
que no tenía derechos
que eran los padres perfectos
eso no se discutía.
Una madre era abnegada
por el hecho de parir
ese acto le otorgaba
reverenciarla hasta el fin.
Pecados muy castigados
levantar tono de voz
pues que has de saber tú
para afrontar discusión.
Los padres se hicieron viejos
y debías acudir
desde un dolor de cabeza
o un ataque por venir.
Algunos nunca conformes
por alguna decisión
de echarte siempre la culpa
no perdieron ocasión.
Luego llegaron tus hijos
quisiste ser muy distinto
los derechos son sagrados
desde el comienzo en la vida .
Los derechos de los que hablo
son solamente los de ellos
que defienden con fervor
hasta armar un gran jaleo.
Así un día te encontraste
acostada en un diván
tironeada por dos puntas
sin poderte despegar.
La culpa que te inculcaron
la culpa que vos creaste
la culpa por no acertarle
en la nueva educación.
Así quedaste atrapada
por padres que te reclaman
por hijos pidiendo auxilio
porque los traumas los tapan.