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Desnudaré todas tus angustias
en la vieja habitación donde despierta el día
al fondo, diviso el horizonte que encierra
tu ardiente firmamento
chorros de sangre anuncian tu osadía.
El amor es invisible ante tus ojos azul cielo
una nota de saxo, un murmullo en las rocas
algo interior, paseando por las costas y muelles
donde estalla la semilla y se esconden las rocas,
adornos petrificados de las flores
plumaje encendido de los ruiseñores
corazón indómito con el que luchas.
Veo en el espigón, un ángel rezando, pidiendo perdón
por las acciones donde los pies del amor agrietados
siguen caminando entre hojas desprendidas
que yacen muertas, entre espumas,
escenario yerto y sombrío
oscuridad donde la luna juega a ser amante.
Crepúsculo de los dioses desvanecidos
mientras la luna se retira, silenciosa,
como los amantes, queda en abstracción
ante el azul cielo del mar en su inmensidad
brillo de plata en el jardín de la inocencia.
Antorcha que ilumina
la burbuja redonda del mundo,
otras veces candil parpadeante,
oscuro fondo marino donde no existe la luz del sol
ni el tambor de la tormenta, ni siquiera los rayos
son suficientes para iluminar su belleza.
Silencio fugitivo donde crecen los nenúfares
cuarto íntimo animado,
historias donde se destruyen los mares,
los volcanes erupcionan,
los pájaros sueñan cantando.
Verso nutriendo mis sentidos.
amores que no sueñan, son lamento;
vuelo maldito, ruidos silentes
inundando mi cuerpo.
Mente de terciopelo enterrada
en una convulsión helada
iceberg a la deriva soy
por entre tus abismos de silencio.
Desnudaré todas tus angustias
en la vieja habitación donde despierta el día
al fondo, diviso el horizonte que encierra
tu ardiente firmamento
chorros de sangre anuncian tu osadía.
El amor es invisible ante tus ojos azul cielo
una nota de saxo, un murmullo en las rocas
algo interior, paseando por las costas y muelles
donde estalla la semilla y se esconden las rocas,
adornos petrificados de las flores
plumaje encendido de los ruiseñores
corazón indómito con el que luchas.
Veo en el espigón, un ángel rezando, pidiendo perdón
por las acciones donde los pies del amor agrietados
siguen caminando entre hojas desprendidas
que yacen muertas, entre espumas,
escenario yerto y sombrío
oscuridad donde la luna juega a ser amante.
Crepúsculo de los dioses desvanecidos
mientras la luna se retira, silenciosa,
como los amantes, queda en abstracción
ante el azul cielo del mar en su inmensidad
brillo de plata en el jardín de la inocencia.
Antorcha que ilumina
la burbuja redonda del mundo,
otras veces candil parpadeante,
oscuro fondo marino donde no existe la luz del sol
ni el tambor de la tormenta, ni siquiera los rayos
son suficientes para iluminar su belleza.
Silencio fugitivo donde crecen los nenúfares
cuarto íntimo animado,
historias donde se destruyen los mares,
los volcanes erupcionan,
los pájaros sueñan cantando.
Verso nutriendo mis sentidos.
amores que no sueñan, son lamento;
vuelo maldito, ruidos silentes
inundando mi cuerpo.
Mente de terciopelo enterrada
en una convulsión helada
iceberg a la deriva soy
por entre tus abismos de silencio.
Desnudaré todas tus angustias
en la vieja habitación donde despierta el día
al fondo, diviso el horizonte que encierra
tu ardiente firmamento
chorros de sangre anuncian tu osadía.
El amor es invisible ante tus ojos azul cielo
una nota de saxo, un murmullo en las rocas
algo interior, paseando por las costas y muelles
donde estalla la semilla y se esconden las rocas,
adornos petrificados de las flores
plumaje encendido de los ruiseñores
corazón indómito con el que luchas.
Veo en el espigón, un ángel rezando, pidiendo perdón
por las acciones donde los pies del amor agrietados
siguen caminando entre hojas desprendidas
que yacen muertas, entre espumas,
escenario yerto y sombrío
oscuridad donde la luna juega a ser amante.
Crepúsculo de los dioses desvanecidos
mientras la luna se retira, silenciosa,
como los amantes, queda en abstracción
ante el azul cielo del mar en su inmensidad
brillo de plata en el jardín de la inocencia.
Antorcha que ilumina
la burbuja redonda del mundo,
otras veces candil parpadeante,
oscuro fondo marino donde no existe la luz del sol
ni el tambor de la tormenta, ni siquiera los rayos
son suficientes para iluminar su belleza.
Silencio fugitivo donde crecen los nenúfares
cuarto íntimo animado,
historias donde se destruyen los mares,
los volcanes erupcionan,
los pájaros sueñan cantando.
Verso nutriendo mis sentidos.
amores que no sueñan, son lamento;
vuelo maldito, ruidos silentes
inundando mi cuerpo.
Mente de terciopelo enterrada
en una convulsión helada
iceberg a la deriva soy
por entre tus abismos de silencio.
Desnudaré todas tus angustias
en la vieja habitación donde despierta el día
al fondo, diviso el horizonte que encierra
tu ardiente firmamento
chorros de sangre anuncian tu osadía.
El amor es invisible ante tus ojos azul cielo
una nota de saxo, un murmullo en las rocas
algo interior, paseando por las costas y muelles
donde estalla la semilla y se esconden las rocas,
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plumaje encendido de los ruiseñores
corazón indómito con el que luchas.
Veo en el espigón, un ángel rezando, pidiendo perdón
por las acciones donde los pies del amor agrietados
siguen caminando entre hojas desprendidas
que yacen muertas, entre espumas,
escenario yerto y sombrío
oscuridad donde la luna juega a ser amante.
Crepúsculo de los dioses desvanecidos
mientras la luna se retira, silenciosa,
como los amantes, queda en abstracción
ante el azul cielo del mar en su inmensidad
brillo de plata en el jardín de la inocencia.
Antorcha que ilumina
la burbuja redonda del mundo,
otras veces candil parpadeante,
oscuro fondo marino donde no existe la luz del sol
ni el tambor de la tormenta, ni siquiera los rayos
son suficientes para iluminar su belleza.
Silencio fugitivo donde crecen los nenúfares
cuarto íntimo animado,
historias donde se destruyen los mares,
los volcanes erupcionan,
los pájaros sueñan cantando.
Verso nutriendo mis sentidos.
amores que no sueñan, son lamento;
vuelo maldito, ruidos silentes
inundando mi cuerpo.
Mente de terciopelo enterrada
en una convulsión helada
iceberg a la deriva soy
por entre tus abismos de silencio.