La Tierra es un mundo formidable, que pertenece al Creador, desde hace miles de millones de años.
Actualmente, la Humanidad lo maneja, gobierna y domina.
Es decir que somos delegados.
O si lo prefieres, sucesores. Herederos.
Procuramos hacer el Bien, para que así, no parezca como que estamos haciendo el ridículo.