En mi jardín hay un cuadrado.
Allí conviven la geometría y la naturaleza,
como dos universos paralelos.
Me pregunto si las flores saben
que en sus pétalos habita la geometría.
Me pregunto si un círculo sospecha
que también puede ser una flor.
A veces prefiero la abstracción,
que no me plantea preguntas.
Lo abstracto conoce su destino:
sabe, con total certeza,
que no es nada para el mundo.
Allí conviven la geometría y la naturaleza,
como dos universos paralelos.
Me pregunto si las flores saben
que en sus pétalos habita la geometría.
Me pregunto si un círculo sospecha
que también puede ser una flor.
A veces prefiero la abstracción,
que no me plantea preguntas.
Lo abstracto conoce su destino:
sabe, con total certeza,
que no es nada para el mundo.