Andrea Chika
Poeta recién llegado

Gitana
No intentes acercarte a la gitana:
sus ojos son hechizos lisonjeros
y en ellos caen siempre prisioneros
al escuchar su voz en la ventana.
Te mira enternecida y te engalana,
susurra en tus oídos cancioneros.
¡Cuidado!, no traspases los linderos
pues la dulzura de tu amor profana.
Cegado del perfume que te encanta,
colmado de su néctar te embelesas,
mas pronto, de tu abrazo se levanta.
Hoy eres una más de sus mil presas,
te deja el alma rota y te quebranta
cuando tu amor profundo le confiesas.
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