OMAR INOFUENTE BELLIDO
Poeta fiel al portal
Refrescándome con tu aroma golpeo la puerta de los cielos que se extienden bajo tus ojos azules, niña mía, y la lluvia florece con el polvo de los caminos que los dioses humanos trazaron para facilitar mi llegada hacia ti.
Los verbos de la mañana empiezan apenas acariciando tu alma que me susurra como los vientos alisios, aunque no sea primavera, resuelvo simple y definitivamente imaginándote con los lápices carbón del recuerdo, es cuando decido golpear las puertas vacias de la nostalgia vivida siendo el resultado muy hermoso y solo asi puedo acariciar tu imagen en el espectro esoterico del dia irradiado por los dorados del horizonte y tu bella sonrisa.
Los verbos de la mañana empiezan apenas acariciando tu alma que me susurra como los vientos alisios, aunque no sea primavera, resuelvo simple y definitivamente imaginándote con los lápices carbón del recuerdo, es cuando decido golpear las puertas vacias de la nostalgia vivida siendo el resultado muy hermoso y solo asi puedo acariciar tu imagen en el espectro esoterico del dia irradiado por los dorados del horizonte y tu bella sonrisa.
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