MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando cayó la puerta
liviana como seda
meciéndose en el tiempo
y estallaron los muros
por todos los instantes,
supe que ya era hora.
Me despedí del loco
que me miraba con recelo
sin pestañear, sonriente,
nervioso y extrañado.
Hace tanto
que veníamos respirando
el mismo ocaso,
que no supo caerse.
Apenas si pude contenerme...
pero pude callar.
Que cada gota que ruede sea de tinta.
Dije, luego.
Pero ya no escuchaba.
Y así me vine,
descalzo, y en busca de una gota.
Inherente.
Absoluta.
Argamasa polisémica del mundo.
Tópico precoz, profundo y sostenido
del sentido del viento en el origen...
liviana como seda
meciéndose en el tiempo
y estallaron los muros
por todos los instantes,
supe que ya era hora.
Me despedí del loco
que me miraba con recelo
sin pestañear, sonriente,
nervioso y extrañado.
Hace tanto
que veníamos respirando
el mismo ocaso,
que no supo caerse.
Apenas si pude contenerme...
pero pude callar.
Que cada gota que ruede sea de tinta.
Dije, luego.
Pero ya no escuchaba.
Y así me vine,
descalzo, y en busca de una gota.
Inherente.
Absoluta.
Argamasa polisémica del mundo.
Tópico precoz, profundo y sostenido
del sentido del viento en el origen...