Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Envuelta en luto
la llevan las horas
mientras los minutos
cantan aves Marias
Un aborto del día
un trastorno al arado
bajo el sollozo de cielo
La mañana hoy
no ha nacido y
el gris en los ojos
Devela su desventura
Una melancolía e
indescifrable amargura,
un lamento de cielo
bajo un sol escondido,
un campesino angustiado
En los picos las aves
llevan las flores y
ramas partidas, para
adornarle coronas
a la hija del día,
esa que hoy no ha nacido,
a la que el sol ha olvidado
la llevan las horas
mientras los minutos
cantan aves Marias
Un aborto del día
un trastorno al arado
bajo el sollozo de cielo
La mañana hoy
no ha nacido y
el gris en los ojos
Devela su desventura
Una melancolía e
indescifrable amargura,
un lamento de cielo
bajo un sol escondido,
un campesino angustiado
En los picos las aves
llevan las flores y
ramas partidas, para
adornarle coronas
a la hija del día,
esa que hoy no ha nacido,
a la que el sol ha olvidado
Gris que nos entristece
en licor las penas se olvidan
Ciguas escondías en los nidos,
ardillas en sus madrigueras
La mañana hoy no ríe,
nos deja en profunda pena
Aves Marias que corren
sobre las horas y tiempos
El velo sigue tenue
y en los encajes del cielo
un feto yace asido
a las nubes plomo
como las hojas
del árbol tan quieto
porque hoy
no ha nacido
la que alegra los vientos
en licor las penas se olvidan
Ciguas escondías en los nidos,
ardillas en sus madrigueras
La mañana hoy no ríe,
nos deja en profunda pena
Aves Marias que corren
sobre las horas y tiempos
El velo sigue tenue
y en los encajes del cielo
un feto yace asido
a las nubes plomo
como las hojas
del árbol tan quieto
porque hoy
no ha nacido
la que alegra los vientos
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