Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Habito donde amar es eximente
y no la parte necia de la vida,
allí donde morir es la partida
que vuelve eternidad cualquier presente.
Habito donde un halo persistente
me ciega con la luz que me convida
al sol de la mirada presentida
aquella que me salva tiernamente
del tiempo si el reloj viene asesino
y quiere con agujas malherirme
dejándome clavado y sin destino;
de la fatalidad que por batirme
espera a cada tramo del camino
con la única intención de confundirme.
Habito donde amar no es desatino.
y no la parte necia de la vida,
allí donde morir es la partida
que vuelve eternidad cualquier presente.
Habito donde un halo persistente
me ciega con la luz que me convida
al sol de la mirada presentida
aquella que me salva tiernamente
del tiempo si el reloj viene asesino
y quiere con agujas malherirme
dejándome clavado y sin destino;
de la fatalidad que por batirme
espera a cada tramo del camino
con la única intención de confundirme.
Habito donde amar no es desatino.