Miguel Mercurio
Poeta recién llegado
Negras semillas cayeron
en tierra estéril de amor,
con el tiempo sólo dieron
agrios frutos de dolor.
Un caudal los surcos baña
río rojo que no cesa,
el calor del sol extraña
no le asalta por sorpresa.
Su color es el lamento
de su cuerpo sin reflejos,
triste aspecto macilento
del que ansía marchar lejos.
Largo y duro es el camino
campo yermo de cariño,
horrible aullido canino
ahoga el llanto del niño.
Pronto la tiniebla llega,
la tenue luz va a perder
y aunque su brillo le ruega
la noche viene a vencer.
Viaja con los pies cansados
al florido despertar,
pues los prados asolados
al alba habrá de dejar.
en tierra estéril de amor,
con el tiempo sólo dieron
agrios frutos de dolor.
Un caudal los surcos baña
río rojo que no cesa,
el calor del sol extraña
no le asalta por sorpresa.
Su color es el lamento
de su cuerpo sin reflejos,
triste aspecto macilento
del que ansía marchar lejos.
Largo y duro es el camino
campo yermo de cariño,
horrible aullido canino
ahoga el llanto del niño.
Pronto la tiniebla llega,
la tenue luz va a perder
y aunque su brillo le ruega
la noche viene a vencer.
Viaja con los pies cansados
al florido despertar,
pues los prados asolados
al alba habrá de dejar.