Pyck05
Poeta adicto al portal
Hasta el estanque
bajaban las ardillas
desde los árboles.
A las encinas
llegaban las palomas
muy presumidas.
Y desde el banco,
que estaba bajo el fresno,
tú dormitabas.
Quizás soñabas,
repleta de ilusiones,
con muchas cosas.
Con ver el mar
y en él a las barquías
desde la playa.
Emocionarte,
de oír, a las resacas,
sus melodías.
Y hasta el sabor
agudo del salitre
entre los labios.
Pero la voz,
callada del estanque,
era algo mágico.
Nunca la rompas,
ni quiebres los cristales
del bello espejo.
Mira la ardilla
y vuela como un ave
por la campiña.
Rafael Sánchez Ortega ©
04/11/20