Naciste en los infiernos,
y a fuego fraguaste tu alma.
Con tus alas volamos hacia el cielo.
Tornaste pesadillas,
en sueños de ilusión.
En tempestades, en confusión,
cuando el enemigo era
poderoso, muy poderoso,
tú, eras lo único
que nos hacía sacar
pecho orgullosos.
Dibujabas fantasías,
grababas en nuestras retinas
momentos inmortales.
Amparados en ti nos
propusimos crecer.
Pero ahora no estás.
Ya nada es igual.
Sin ti no es igual.
Dejas nuestro reino vacío,
huérfano de su príncipe.
Otros vendrán, pero
jamás nadie ocupará
tu trono.
En tu nueva vida,
te deseo lo mejor.
Jamás te olvidaremos,
y te seguiremos esperando
con los brazos abiertos.
Solo te podemos decir:
GRACIAS.
y a fuego fraguaste tu alma.
Con tus alas volamos hacia el cielo.
Tornaste pesadillas,
en sueños de ilusión.
En tempestades, en confusión,
cuando el enemigo era
poderoso, muy poderoso,
tú, eras lo único
que nos hacía sacar
pecho orgullosos.
Dibujabas fantasías,
grababas en nuestras retinas
momentos inmortales.
Amparados en ti nos
propusimos crecer.
Pero ahora no estás.
Ya nada es igual.
Sin ti no es igual.
Dejas nuestro reino vacío,
huérfano de su príncipe.
Otros vendrán, pero
jamás nadie ocupará
tu trono.
En tu nueva vida,
te deseo lo mejor.
Jamás te olvidaremos,
y te seguiremos esperando
con los brazos abiertos.
Solo te podemos decir:
GRACIAS.