abcd
Poeta adicto al portal
La aureola de mil santos
abrió la aurora del día en mis manos.
Nuestra placeba unión desaparece de a poco,
esa dulce cita de tus ojos en mis ojos
es un acto fallido de esperanza.
Yo no puedo reemplazar amor con amor,
ni el tiempo cura, ni deseo alguna salvación.
Pues mientras tus ríos fluyan en otras albas noches,
y en mi la muerte siga como única amiga,
no habrá más lamentación lejos del tacto interior.
Quise decirte que necesito verte llorar.
Existirá algo realmente oscuro,
un expreso de tristeza que consume el fuego,
existirá algo aún más eterno que este doloroso cariño,
un ser de nieve, de cal, de oro, de sol
o será una bola de estambre anidada por el mismo diablo,
o un pájaro que debora gatos y ya no puede volar.
No sé, algo debe tener de maravilloso este destino.
Ni siquiera existe un enemigo.
Debo ser todo yo. El que empuja hacia adelante,
el mismo que se abandona a cualquier suerte sin piedad.
abrió la aurora del día en mis manos.
Nuestra placeba unión desaparece de a poco,
esa dulce cita de tus ojos en mis ojos
es un acto fallido de esperanza.
Yo no puedo reemplazar amor con amor,
ni el tiempo cura, ni deseo alguna salvación.
Pues mientras tus ríos fluyan en otras albas noches,
y en mi la muerte siga como única amiga,
no habrá más lamentación lejos del tacto interior.
Quise decirte que necesito verte llorar.
Existirá algo realmente oscuro,
un expreso de tristeza que consume el fuego,
existirá algo aún más eterno que este doloroso cariño,
un ser de nieve, de cal, de oro, de sol
o será una bola de estambre anidada por el mismo diablo,
o un pájaro que debora gatos y ya no puede volar.
No sé, algo debe tener de maravilloso este destino.
Ni siquiera existe un enemigo.
Debo ser todo yo. El que empuja hacia adelante,
el mismo que se abandona a cualquier suerte sin piedad.