José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay otoños olvidados en tus ojos
hojas amarillentas que el viento sopla
hasta las pestañas de tus recuerdos, frías,
como alud de hielo que te recorre.
Hay naves humedeciendo el bosque
las casas ahora son grises
y en los campos los espantapájaros
huelen a nido vacío.
Mapas de constelaciones
oscureciendo la luz
han brotado del vientre
de tu dormido otoño.
Caldea el viento las chimeneas
de calles estrechas
en mi corazón árboles gigantescos
como pirámides
se embadurnan con mariposas
de genes milenarios
embalsamados de espejismos de ayer.
Llenan el lugar de soledad navegando
entre polvo cósmico
donde las sombras susurran a la eternidad
los ecos de un tiempo que la vida nombra
tejiendo en el aire un firmamento
de amargura insípida
en un viaje hacia lo desconocido.