Gissel
Poeta recién llegado
Heridas en manos,
cuello, pecho y muñecas,
hermosa sangre
la que en el suelo recorre.
Mirada vacía la que de ella
en un momento crucial
se apropió, solamente la brisa
se escuchó en la prisa.
El sanador ignoro su persona,
paso de largo para ayudar,
a otras personas a curar
y a la pobre alma de nuevo olvidó.
Sin heridas reales, solamente
viles emociones
que por dentro la carcome,
sin piedad la entregaron al entierro.
Aún debajo de la lluvia,
alguien sigue esperando por el regreso,
la llamada de alguien
que busque su presencia.
Esencia, alguien extrañaría
a una persona que estaba tan herida,
pero nadie vino, nadie llegó,
solamente ahí se congelo.
Corazón enfurecido,
agrietado y maltratado,
Siempre estuvo esperando
a la misma persona esperanzado.
Mañana, seguro,
Otro día de espera en segundos,
dolorosos momentos
los que con él ha tenido.
ojalá olvidará promesas,
así podría seguir como si nada,
desearía que ya no se aferrara,
que nada lo atara.
Se traga las lágrimas,
los reclamos igual mordiendo
su labio inferior, sonríe cuando aparece
y se entristece cuando desaparece.
Se conforma con la espera,
la visual fantasía que su propia
alucinación hoy le entrega
y a la muerte se deja.
Suspiro a suspiro,
el corazón sigue bombeando,
la sangre sigue derramando,
sin oxígeno se va quedando.
Si tan solo ese alguien
la hubiera salvado,
si esa persona
hubiese aparecido.
¿Tendríamos historia que contar?
cuello, pecho y muñecas,
hermosa sangre
la que en el suelo recorre.
Mirada vacía la que de ella
en un momento crucial
se apropió, solamente la brisa
se escuchó en la prisa.
El sanador ignoro su persona,
paso de largo para ayudar,
a otras personas a curar
y a la pobre alma de nuevo olvidó.
Sin heridas reales, solamente
viles emociones
que por dentro la carcome,
sin piedad la entregaron al entierro.
Aún debajo de la lluvia,
alguien sigue esperando por el regreso,
la llamada de alguien
que busque su presencia.
Esencia, alguien extrañaría
a una persona que estaba tan herida,
pero nadie vino, nadie llegó,
solamente ahí se congelo.
Corazón enfurecido,
agrietado y maltratado,
Siempre estuvo esperando
a la misma persona esperanzado.
Mañana, seguro,
Otro día de espera en segundos,
dolorosos momentos
los que con él ha tenido.
ojalá olvidará promesas,
así podría seguir como si nada,
desearía que ya no se aferrara,
que nada lo atara.
Se traga las lágrimas,
los reclamos igual mordiendo
su labio inferior, sonríe cuando aparece
y se entristece cuando desaparece.
Se conforma con la espera,
la visual fantasía que su propia
alucinación hoy le entrega
y a la muerte se deja.
Suspiro a suspiro,
el corazón sigue bombeando,
la sangre sigue derramando,
sin oxígeno se va quedando.
Si tan solo ese alguien
la hubiera salvado,
si esa persona
hubiese aparecido.
¿Tendríamos historia que contar?