equilibrio
Poeta asiduo al portal
Hermano y hermana:
Separados en caminos que por azes del destino no se conjuntan. Ella triste en un nicho extraño.
El, ahora, escribiendo pensando en lo que no le dijo, volverán a verse sólo si el orgullo no golpea
al muchacho pues, a veces, ella vuelve y el tonto vaga temiendo parecer cristiano. Tiene amor se
nota a leguas. Ella se deprime y tristemente el dolor la hace más fuerte. Pobre hombre,!No sucum-
be!. Tal vez pero breve... La verdad es que quisiera volver a ser el niño que con libertad corre y salta;
pero el sólo cubículo libre le espanta, volverán a verse... volverán a verse, a abrazarse... la fiesta vol-
verá a abrigarles, por el momento, nadie murmura exepto la madre que ora cuando en ambas direcciones ya nada se oye sólo una luz pura que alumbra.
Han gastado las opciones,por eso, comparan su vida en libertad pero parte de ella la dividen a la mitad. Sus vidas,
dos millones gastarán en lo que deben pero terminarán, es decir, morirán, pero aún falta disfrutar el embazo de la adulta mujer y la boda del hermano que sin querer se ha ido lejos, confiando en los pro-
blemas resolver, sus padres llegaran a no ver; pero ambos confian en estar allí para atender a los que
vieron cuando sus tiernos ojos no tenían alimento que ver. Ambos se aman: la unión hermano hermana jamas termina más que mejores amigos, pueden estar peleados pueden estar contentos y a la vez...
callados y verse sus defectos era saber sus complejos; y así soportar el del resto de humanos, son dos
hermanos, unidos de sangre, una, la más grande estudia para ser la mejor médica; el otro, el menor,
sigue su ejemplo, de la que luchó con su déficit de atención. Pura y casta hasta que el amor le plasca.
Él corre con disciplina, en ocasiones, acude al ritual de la esquina. Arrepentido continua, mirandola a ella
mirandola aquel recuadro que nadie tira, y que veo desde este escritorio mientras pido que halagarse
de hermano a hermano sea obligatorio.
Separados en caminos que por azes del destino no se conjuntan. Ella triste en un nicho extraño.
El, ahora, escribiendo pensando en lo que no le dijo, volverán a verse sólo si el orgullo no golpea
al muchacho pues, a veces, ella vuelve y el tonto vaga temiendo parecer cristiano. Tiene amor se
nota a leguas. Ella se deprime y tristemente el dolor la hace más fuerte. Pobre hombre,!No sucum-
be!. Tal vez pero breve... La verdad es que quisiera volver a ser el niño que con libertad corre y salta;
pero el sólo cubículo libre le espanta, volverán a verse... volverán a verse, a abrazarse... la fiesta vol-
verá a abrigarles, por el momento, nadie murmura exepto la madre que ora cuando en ambas direcciones ya nada se oye sólo una luz pura que alumbra.
Han gastado las opciones,por eso, comparan su vida en libertad pero parte de ella la dividen a la mitad. Sus vidas,
dos millones gastarán en lo que deben pero terminarán, es decir, morirán, pero aún falta disfrutar el embazo de la adulta mujer y la boda del hermano que sin querer se ha ido lejos, confiando en los pro-
blemas resolver, sus padres llegaran a no ver; pero ambos confian en estar allí para atender a los que
vieron cuando sus tiernos ojos no tenían alimento que ver. Ambos se aman: la unión hermano hermana jamas termina más que mejores amigos, pueden estar peleados pueden estar contentos y a la vez...
callados y verse sus defectos era saber sus complejos; y así soportar el del resto de humanos, son dos
hermanos, unidos de sangre, una, la más grande estudia para ser la mejor médica; el otro, el menor,
sigue su ejemplo, de la que luchó con su déficit de atención. Pura y casta hasta que el amor le plasca.
Él corre con disciplina, en ocasiones, acude al ritual de la esquina. Arrepentido continua, mirandola a ella
mirandola aquel recuadro que nadie tira, y que veo desde este escritorio mientras pido que halagarse
de hermano a hermano sea obligatorio.