Piedad Acosta Ruiz
Poeta recién llegado
Faltan 4 metros para lograr meta inicial en presa de Hidroituango.
Una ola de 26 metros dejaría 113 mil damnificados.
“Cerca de 113 mil personas podrían verse afectadas de presentarse el derrumbamiento de la presa. Se estima que en este caso se produciría un incremento del caudal de 250.000 metros cúbicos por segundo (el Cauca tiene hoy un caudal de 1.000 m3). De acuerdo con la modelación efectuada a Puerto Valdivia.
La cota de la presa está en 406, se espera llegar a 410 para superar la contingencia actual, para que se pueda utilizar el vertedero en el momento en el cual el embalse esté completamente lleno.
16 poblaciones que se encuentran en riesgo son los municipios de Valdivia, Tarazá, Cáceres, Caucasia y Nechí en Antioquia, Ayapel en Córdoba, Guaranda, San Marcos, Sucre, Caimito, San Benito Abad y Majagual en el departamento de Sucre y San Jacinto del Cauca, Achí y Magangué en el departamento de Bolívar.
http://www.eltiempo.com/colombia/me...aldivia-por-emergencia-de-hidroituango-219858
http://m.elcolombiano.com/antioquia...uerto-valdivia-tras-destaponamiento-GK8693923
http://www.mundopoesia.com/foros/foro/poemas-melancolicos-tristes.11/create-thread
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Una ola de 26 metros dejaría 113 mil damnificados.
“Cerca de 113 mil personas podrían verse afectadas de presentarse el derrumbamiento de la presa. Se estima que en este caso se produciría un incremento del caudal de 250.000 metros cúbicos por segundo (el Cauca tiene hoy un caudal de 1.000 m3). De acuerdo con la modelación efectuada a Puerto Valdivia.
La cota de la presa está en 406, se espera llegar a 410 para superar la contingencia actual, para que se pueda utilizar el vertedero en el momento en el cual el embalse esté completamente lleno.
16 poblaciones que se encuentran en riesgo son los municipios de Valdivia, Tarazá, Cáceres, Caucasia y Nechí en Antioquia, Ayapel en Córdoba, Guaranda, San Marcos, Sucre, Caimito, San Benito Abad y Majagual en el departamento de Sucre y San Jacinto del Cauca, Achí y Magangué en el departamento de Bolívar.
Ejércitos de hombres querían trabajar,
para salvar a hidroituango
y a su bella gente de los pueblos rivereños,
Gente de corazón grande
trabajando, y con su sudor
a este país, a esta Antioquia,
el progreso con toda
su bondad y amor regalando.
Empresas Públicas de Medellín, EPM,
con su gerente, Jorge Londoño De la Cuesta,
frente a la emergencia
con su equipo de trabajo,
con su aguerrido y heroico
ejército de trabajo
de la furia del Cauca,
con talento y audacia los iba guiando,
para salvarlos del frenético Cauca,
que por las gargantas de la
montaña rugía enfurecido,
después de recibir el cargado desayuno de Cauca
y Valle del Cauca,
el almuerzo en Risaralda y Caldas,
pero su cólera se hizo letal,
cuando la cena del 16 de mayo del 2018
de un estrépito lo despertó;
rayos, centellas
y las torrenciales lágrimas de la Ayurá
que al Medellín estremecían y a esa
Antioquía de Epifanio Mejía
Serpenteaba y se lanzaba
por las montañas,
reclamando su lecho,
después de despertar
de la pesadilla que lo mantenía
aletargado, caliente en su lecho
y bien dormido en el 2017
como un indefenso niño.
Más de seis mil rivereños de puerto Valdivia,
Taraza, Cáceres y Caucasia y otros muchos más,
por las los ediles dejaban sus hogares atrás.
en refugios recibiendo mil doscientos desayunos
bajo carpas, recordaban,
que sus mascotas
habían quedo encerradas en su perdido hogar.
El alcalde de Valdivia, Jonás Darío Henao Cardona,
con sus ojos cargados de dolor y lágrimas
temían que el diluvio universal
se llevará su gente para el planeta de Nunca Jamás.
Mil personas, en tres turnos las 24 horas,
continuaban la construcción de los distintos frentes de trabajo.
la famosa galería 84 dejó de desaguar,
la angustia empezó a bajar,
el muro de contención de la presa de 221 metros de altura,
mole de roca y concreto, la furia del Cauca contenía como su alcalde Jonás,
quien con la mirada puesta en el cielo, arengaba a los habitantes del Bajo Cauca
- Calma, calma, que de ésta y otras más, nos vamos a salvar, porque esto no es Pompeya ni el Vesubio, sino maná, que de los cielos, cuando la represa empiece a funcionar,
nos bajará.
Ingenieros y expertos al vertedero,
empezaban a inspeccionar, con afán observaban,
las cuatro compuertas por las que el agua saldrá
sin que a su gente y cinturón de vida pudieran afectar.
El ingenio paisa buscaba elevarla al cielo,
a cuatrocientos diez metros,
sobre el nivel del mar.
Obreros afanados con orgullo,
vistiendo su uniforme de EPM,
recorrían afanosos las Galerías de tránsito,
utilizadas para traer parte del material de la obra
permitiendo el paso de los habitantes
cada tres horas durante el día,
para maquiavélicamente
la emergencia poder controlar.
Los Túneles de acceso a la sala de máquinas
por momentos fueron la única vía de comunicación
con la población de Ituango.
Desde algún rincón de su tumba
Hugo Albeiro George Pérez, recorrió su historia,
- Pasó un año con miedo. Permaneció ese tiempo
—y quién sabe si un poco más—
guardando para sí mismo
las amenazas que llegaban en su contra.
Prefería de ellas no hablar,
como si el silencio las pudiera borrar,
como si al no nombrarlas, las pudiera olvidar,
prefería creer que nada le iba a pasar,
no quería dejar a su esposa, Luz Miriam Hernández,
y a sus 12 hijos sin padre, sin un hogar.
Pero pasó…
Le ocurrió lo mismo que a los 282 líderes sociales
que han sido asesinados en Colombia desde el 2016
de este año y hasta el 27 de febrero,
según cifras oficiales de la Defensoría del Pueblo;
por eso en Colombia es peligroso hablar,
y por los derechos del pueblo luchar.
Lo mataron con arma de fuego
el pasado 2 de mayo en el municipio de Valdivia,
al norte del departamento de Antioquia.
Le pusieron fin a la vida de uno de los defensores ambientales
que ha encarado a Hidroituango,
el proyecto hidroeléctrico más grande y ambicioso
en la historia de Colombia,
llevando ocho años trabajados con denuedo.
Tiempo en el que esta megaobra
ha levantado inconformidades
con las comunidades
de los doce municipios
en los que tiene influencia:
Ituango, Santa Fe de Antioquia,
Buriticá, Peque, Liborina, Briceño,
Sabanalarga, Olaya, San Andrés de Cuerquia,
Yarumal, Valdivia y Toledo.
Fue en este último municipio,
en una zona rural conocida como Puerto Valdivia,
a sus 47 años, fue donde mataron a Hugo Albeiro,
cuando iba en su moto con su sobrino
Domar Egidio Zapata George, de 23 años,
a quien también le quitaron la vida en el ataque,
los sanguinarios que cegaron sus vidas y luego huyeron.
¿Por qué lo asesinaron? Nadie sabe a ciencia cierta,
pero en la zona tienen miedo.
Un miedo que se justifica
porque solo seis días después de este homicidio,
esas mismas tierras se llenaron de sangre
con el asesinato de Luis Alberto Torres Montoya,
otro líder social que protestaba contra el mismo megaproyecto.
Fue abaleado mientras ejercía su labor de barequeo
—minería manual— en Puerto Valdivia, en el sector del Pescadero.
Mientras luchaba Hugo Albeiro
desde la Asociación de Víctimas y
Afectados por Megaproyectos,
Luis Alberto Torres, de 35 años,
lo hacía desde la Asociación de Pequeños
Mineros y Pesqueros,
de AMPA, ASVAM, fueron su guía,
las dos organizaciones pertenecientes
al Movimiento Ríos Vivos de Antioquia.
Estos dos líderes eran los primeros en las movilizaciones
contra las acciones de HidroItuango y protestaban,
cada vez que podían,
por los derechos que “se estaban vulnerando”.
Denunciaban que se había afectado
su actividad de barequeo y la pesca como forma de sustento,
que se atentó contra el bosque seco tropical
—que está rumbo a la desaparición en Colombia—,
que la fauna fue desplazada,
que decenas de habitantes fueron despojados
de sus territorios sin tener una “compensación justa”,
y que debido al proyecto, su salud se había afectado.
Hoy que la COMUNIDAD INTERNACIONAL
ha entendido el sufrimiento
de la población paisa
para arrancarle a las montañas su pan.
Desde Cisneros,
el alemán que lloró
al lado del cadáver de sus obreros,
sacados de los sus túneles
para traer por los rieles del tren,
atravesando montañas
con pico y pala,
el progreso a este paraíso tropical,
a nivel NACIONAL E INTERNACIONAL,
en todo momento su ayuda humanitaria
a este pueblo paisa,
a esta Medellín,
a esta Antioquia,
a esta Colombia,
que ayer por las
aguas de sus ríos,
los cadáveres de la guerra,
impávida vio bajar,
que ahora en la comuna 13
de Medellín,
su gente ve asesinar,
pronta y diligentemente
su ayuda humanitaria nos enviarán.
http://www.eltiempo.com/colombia/me...ente-santos-por-crisis-de-hidroituango-218366
https://twitter.com/EPMestamosahi/s...fectados-por-situacion-en-hidroituango-219876
para salvar a hidroituango
y a su bella gente de los pueblos rivereños,
Gente de corazón grande
trabajando, y con su sudor
a este país, a esta Antioquia,
el progreso con toda
su bondad y amor regalando.
Empresas Públicas de Medellín, EPM,
con su gerente, Jorge Londoño De la Cuesta,
frente a la emergencia
con su equipo de trabajo,
con su aguerrido y heroico
ejército de trabajo
de la furia del Cauca,
con talento y audacia los iba guiando,
para salvarlos del frenético Cauca,
que por las gargantas de la
montaña rugía enfurecido,
después de recibir el cargado desayuno de Cauca
y Valle del Cauca,
el almuerzo en Risaralda y Caldas,
pero su cólera se hizo letal,
cuando la cena del 16 de mayo del 2018
de un estrépito lo despertó;
rayos, centellas
y las torrenciales lágrimas de la Ayurá
que al Medellín estremecían y a esa
Antioquía de Epifanio Mejía
Serpenteaba y se lanzaba
por las montañas,
reclamando su lecho,
después de despertar
de la pesadilla que lo mantenía
aletargado, caliente en su lecho
y bien dormido en el 2017
como un indefenso niño.
Más de seis mil rivereños de puerto Valdivia,
Taraza, Cáceres y Caucasia y otros muchos más,
por las los ediles dejaban sus hogares atrás.
en refugios recibiendo mil doscientos desayunos
bajo carpas, recordaban,
que sus mascotas
habían quedo encerradas en su perdido hogar.
El alcalde de Valdivia, Jonás Darío Henao Cardona,
con sus ojos cargados de dolor y lágrimas
temían que el diluvio universal
se llevará su gente para el planeta de Nunca Jamás.
Mil personas, en tres turnos las 24 horas,
continuaban la construcción de los distintos frentes de trabajo.
la famosa galería 84 dejó de desaguar,
la angustia empezó a bajar,
el muro de contención de la presa de 221 metros de altura,
mole de roca y concreto, la furia del Cauca contenía como su alcalde Jonás,
quien con la mirada puesta en el cielo, arengaba a los habitantes del Bajo Cauca
- Calma, calma, que de ésta y otras más, nos vamos a salvar, porque esto no es Pompeya ni el Vesubio, sino maná, que de los cielos, cuando la represa empiece a funcionar,
nos bajará.
Ingenieros y expertos al vertedero,
empezaban a inspeccionar, con afán observaban,
las cuatro compuertas por las que el agua saldrá
sin que a su gente y cinturón de vida pudieran afectar.
El ingenio paisa buscaba elevarla al cielo,
a cuatrocientos diez metros,
sobre el nivel del mar.
Obreros afanados con orgullo,
vistiendo su uniforme de EPM,
recorrían afanosos las Galerías de tránsito,
utilizadas para traer parte del material de la obra
permitiendo el paso de los habitantes
cada tres horas durante el día,
para maquiavélicamente
la emergencia poder controlar.
Los Túneles de acceso a la sala de máquinas
por momentos fueron la única vía de comunicación
con la población de Ituango.
Desde algún rincón de su tumba
Hugo Albeiro George Pérez, recorrió su historia,
- Pasó un año con miedo. Permaneció ese tiempo
—y quién sabe si un poco más—
guardando para sí mismo
las amenazas que llegaban en su contra.
Prefería de ellas no hablar,
como si el silencio las pudiera borrar,
como si al no nombrarlas, las pudiera olvidar,
prefería creer que nada le iba a pasar,
no quería dejar a su esposa, Luz Miriam Hernández,
y a sus 12 hijos sin padre, sin un hogar.
Pero pasó…
Le ocurrió lo mismo que a los 282 líderes sociales
que han sido asesinados en Colombia desde el 2016
de este año y hasta el 27 de febrero,
según cifras oficiales de la Defensoría del Pueblo;
por eso en Colombia es peligroso hablar,
y por los derechos del pueblo luchar.
Lo mataron con arma de fuego
el pasado 2 de mayo en el municipio de Valdivia,
al norte del departamento de Antioquia.
Le pusieron fin a la vida de uno de los defensores ambientales
que ha encarado a Hidroituango,
el proyecto hidroeléctrico más grande y ambicioso
en la historia de Colombia,
llevando ocho años trabajados con denuedo.
Tiempo en el que esta megaobra
ha levantado inconformidades
con las comunidades
de los doce municipios
en los que tiene influencia:
Ituango, Santa Fe de Antioquia,
Buriticá, Peque, Liborina, Briceño,
Sabanalarga, Olaya, San Andrés de Cuerquia,
Yarumal, Valdivia y Toledo.
Fue en este último municipio,
en una zona rural conocida como Puerto Valdivia,
a sus 47 años, fue donde mataron a Hugo Albeiro,
cuando iba en su moto con su sobrino
Domar Egidio Zapata George, de 23 años,
a quien también le quitaron la vida en el ataque,
los sanguinarios que cegaron sus vidas y luego huyeron.
¿Por qué lo asesinaron? Nadie sabe a ciencia cierta,
pero en la zona tienen miedo.
Un miedo que se justifica
porque solo seis días después de este homicidio,
esas mismas tierras se llenaron de sangre
con el asesinato de Luis Alberto Torres Montoya,
otro líder social que protestaba contra el mismo megaproyecto.
Fue abaleado mientras ejercía su labor de barequeo
—minería manual— en Puerto Valdivia, en el sector del Pescadero.
Mientras luchaba Hugo Albeiro
desde la Asociación de Víctimas y
Afectados por Megaproyectos,
Luis Alberto Torres, de 35 años,
lo hacía desde la Asociación de Pequeños
Mineros y Pesqueros,
de AMPA, ASVAM, fueron su guía,
las dos organizaciones pertenecientes
al Movimiento Ríos Vivos de Antioquia.
Estos dos líderes eran los primeros en las movilizaciones
contra las acciones de HidroItuango y protestaban,
cada vez que podían,
por los derechos que “se estaban vulnerando”.
Denunciaban que se había afectado
su actividad de barequeo y la pesca como forma de sustento,
que se atentó contra el bosque seco tropical
—que está rumbo a la desaparición en Colombia—,
que la fauna fue desplazada,
que decenas de habitantes fueron despojados
de sus territorios sin tener una “compensación justa”,
y que debido al proyecto, su salud se había afectado.
Hoy que la COMUNIDAD INTERNACIONAL
ha entendido el sufrimiento
de la población paisa
para arrancarle a las montañas su pan.
Desde Cisneros,
el alemán que lloró
al lado del cadáver de sus obreros,
sacados de los sus túneles
para traer por los rieles del tren,
atravesando montañas
con pico y pala,
el progreso a este paraíso tropical,
a nivel NACIONAL E INTERNACIONAL,
en todo momento su ayuda humanitaria
a este pueblo paisa,
a esta Medellín,
a esta Antioquia,
a esta Colombia,
que ayer por las
aguas de sus ríos,
los cadáveres de la guerra,
impávida vio bajar,
que ahora en la comuna 13
de Medellín,
su gente ve asesinar,
pronta y diligentemente
su ayuda humanitaria nos enviarán.
http://www.eltiempo.com/colombia/me...ente-santos-por-crisis-de-hidroituango-218366
https://twitter.com/EPMestamosahi/s...fectados-por-situacion-en-hidroituango-219876
http://www.eltiempo.com/colombia/me...aldivia-por-emergencia-de-hidroituango-219858
http://m.elcolombiano.com/antioquia...uerto-valdivia-tras-destaponamiento-GK8693923
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