César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hilos recogidos del viento
tejiéndose en un manto con la mente
hilos
rojos como las espigas de Van Gogh
meciéndose nerviosos
al presagio-temblor de las ondas mariposas
hilos cómplices
(la madrugada)
Hebras cosiendo una tristeza
en el pliegue de los párpados
-hilos de sal
y rock osado-
y silencios
soledad
hilos solitarios
sí...
Hilos de satén
noches de Enya y licor.
Espaditas ávidas
hundiéndose en los dedos
Hilos sangrados.
Hilos Alfonsina y yo
nubes del volcán
adioses rendidos, tendidos
sentidos
hilos del reciente
sin futuro.
Finales de noviembre y descensos. 2019. Más que nunca un cisne negro.