Yeray
Poeta asiduo al portal
HISTORIA DE UNA NIÑA
Hace muchos años
esto solía pasar
a los niños le exigían
una gran responsabilidad.
No tuve ningún juguete,
ni podía jugar
sólo cuidar el ganado
y llevarlo al corral.
Cuando amanecía el día,
ya me ponía a pensar
que hacía mucho frío
y descalza tenía que andar.
Eran largos los caminos
y con mucho pedregal
el carámbano y el frío
me hacían llorar.
Al llegar la primavera,
las cosas un poco cambiaban
el canto de los pajarillos
el corazón me alegraba.
En la estación del verano,
se acercaba un gran problema
se trabajaba mucho
segando las sementeras.
Otra adversidad que había
,es que quemaba mucho la tierra
y los pies me dolían
¡ tenía que ir deprisa
porque al golpe no podía!
Al llegar el otoño
,empezaban otras faenas
se sembraban lentejas
y también avena
yo con curiosidad contemplaba
las semillas que caían en la tierra:
Todo lo que nace muere
aunque sean cosas bellas.
Eloísa Ramos
Hace muchos años
esto solía pasar
a los niños le exigían
una gran responsabilidad.
No tuve ningún juguete,
ni podía jugar
sólo cuidar el ganado
y llevarlo al corral.
Cuando amanecía el día,
ya me ponía a pensar
que hacía mucho frío
y descalza tenía que andar.
Eran largos los caminos
y con mucho pedregal
el carámbano y el frío
me hacían llorar.
Al llegar la primavera,
las cosas un poco cambiaban
el canto de los pajarillos
el corazón me alegraba.
En la estación del verano,
se acercaba un gran problema
se trabajaba mucho
segando las sementeras.
Otra adversidad que había
,es que quemaba mucho la tierra
y los pies me dolían
¡ tenía que ir deprisa
porque al golpe no podía!
Al llegar el otoño
,empezaban otras faenas
se sembraban lentejas
y también avena
yo con curiosidad contemplaba
las semillas que caían en la tierra:
Todo lo que nace muere
aunque sean cosas bellas.
Eloísa Ramos
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