marian
Poeta adicto al portal
Esta es la historia de una niña que no solo creyó en hadas sino que las vió.
Era una tarde de verano, en un pequeño pueblo, llamado Rainville, dado
que siempre llovia, pocas eran las veces que no ocurria.
Dos amigas, nastasia y megan, jugando en el campo estaban, riendo y cantando es lo que hacian.
Se preguntaban la una a la otra si las hadas podian existir, y cual seria su color, su canto...y comenzaban a imaginarse como podria ser.
Soñando y soñando es como se sucendian las tardes.
Pero cuando llegaban a casa, los sueños se perdian y su niñez también.
En su hogar, si es asi como podria denominarse, las obligaban a limpiar, coser
cocinar, trabajaban...su niñez cada vez más desaparecia...
Un dia entre lagrimas, preguntaron: creeis mi señora en hadas...
a lo cual las respondieron: niñas tontas, la vida no es un sueño despertad ya
las hadas no existen ni el principe azul...niñas ignorantes..
Sus lagrimas más amargas se hicieron...hecharon a correr, resguardandose entre los arboles...
Un hermoso canto las hojas de los arboles susurraban...
Ellas gritaban: hadas descubriros, amigas somos...llenarnos de vuestra magia,
por que la cruel vida nos la esta quitando...
El hermoso canto se hacia más fuerte...
destellos en el aire habia...
y pequeñas siluetas aparecian lentamente...
Las niñas felices aunque algo aturdidas se preguntaban: sois vosotras, hermosas hadas,quien con sigilo os apareceis...
Nastasia le decia a megan que no podia ser, que la señora tenia razón, debia despertar de ese sueño...hermoso, si, pero sueño.
Ella decidió marcharse...
Pero Megan, no, Megan creyó, y esperó.
LLegando la noche, una fresca brisa la despertó...
Caricias sintió en su infantil rostro...
Abrio suavemente los ojos y entonces se dió cuenta...
Vió lo que desde un principio creyó.
Hadas y más hadas, con sus hermosos mantos...cantos...
Calidas miradas le hacian, mientras le susurraban...
que siempre que creyese en ellas, con gran fuerza, apesar de que
la persuadiesen a no hacerlo, susurrase la palabra magica y ellas
acudirian ante ella.
Megan feliz estaba pero no comprendia cual era esa palabra...
Antes de que desapareciensen entre la nada, les preguntó...
Cual es esa palabra, decidme por favor, por que yo no la se...
a lo que le respondieron...
Escucha tu corazón, cierra los ojos y presta atención a lo que el te dicte.
Tal y como le dijo, ella lo hizo y pudo escuchar...aquella magica palabra.
Pero que cada uno tiene en su corazón, ya que a cada corazón le corresponde un hada diferente, que le cuida y le protege.
Esa noche regresó a casa... y cada vez que triste estaba...sus labios susurraban aquella magica palabra.
Era una tarde de verano, en un pequeño pueblo, llamado Rainville, dado
que siempre llovia, pocas eran las veces que no ocurria.
Dos amigas, nastasia y megan, jugando en el campo estaban, riendo y cantando es lo que hacian.
Se preguntaban la una a la otra si las hadas podian existir, y cual seria su color, su canto...y comenzaban a imaginarse como podria ser.
Soñando y soñando es como se sucendian las tardes.
Pero cuando llegaban a casa, los sueños se perdian y su niñez también.
En su hogar, si es asi como podria denominarse, las obligaban a limpiar, coser
cocinar, trabajaban...su niñez cada vez más desaparecia...
Un dia entre lagrimas, preguntaron: creeis mi señora en hadas...
a lo cual las respondieron: niñas tontas, la vida no es un sueño despertad ya
las hadas no existen ni el principe azul...niñas ignorantes..
Sus lagrimas más amargas se hicieron...hecharon a correr, resguardandose entre los arboles...
Un hermoso canto las hojas de los arboles susurraban...
Ellas gritaban: hadas descubriros, amigas somos...llenarnos de vuestra magia,
por que la cruel vida nos la esta quitando...
El hermoso canto se hacia más fuerte...
destellos en el aire habia...
y pequeñas siluetas aparecian lentamente...
Las niñas felices aunque algo aturdidas se preguntaban: sois vosotras, hermosas hadas,quien con sigilo os apareceis...
Nastasia le decia a megan que no podia ser, que la señora tenia razón, debia despertar de ese sueño...hermoso, si, pero sueño.
Ella decidió marcharse...
Pero Megan, no, Megan creyó, y esperó.
LLegando la noche, una fresca brisa la despertó...
Caricias sintió en su infantil rostro...
Abrio suavemente los ojos y entonces se dió cuenta...
Vió lo que desde un principio creyó.
Hadas y más hadas, con sus hermosos mantos...cantos...
Calidas miradas le hacian, mientras le susurraban...
que siempre que creyese en ellas, con gran fuerza, apesar de que
la persuadiesen a no hacerlo, susurrase la palabra magica y ellas
acudirian ante ella.
Megan feliz estaba pero no comprendia cual era esa palabra...
Antes de que desapareciensen entre la nada, les preguntó...
Cual es esa palabra, decidme por favor, por que yo no la se...
a lo que le respondieron...
Escucha tu corazón, cierra los ojos y presta atención a lo que el te dicte.
Tal y como le dijo, ella lo hizo y pudo escuchar...aquella magica palabra.
Pero que cada uno tiene en su corazón, ya que a cada corazón le corresponde un hada diferente, que le cuida y le protege.
Esa noche regresó a casa... y cada vez que triste estaba...sus labios susurraban aquella magica palabra.