rudyvaldenegro
Poeta recién llegado
HISTORIA DEL CORAZON DEL HOMBRE
¿Quién prefirió la muerte en aquel otro tiempo?.
Hubo un tiempo de luz imperial
En el jardín inmemorable del olvido
En que todos los hombres eran azules,
Fundidos a la tierra como el pájaro al aire,
A la vida ligados como la fertilidad al agua.
Todavía la delicia se desnudaba sin pudor
Recostando su cabeza sobre el pecho del deseo,
El corazón de musgo con florecillas recubierto,
La belleza era tan de todos como de ninguno,
La privada propiedad, aún no nacida,
Flotaba en los vagos rincones de la nada
Hasta que sobrevino la enfermedad de esa peste
Que contagió, una a una, todas las razas,
Era el egoísmo con su saco de codicia,
Y grises los hombres se tornaron,
Gris el corazón de musgo con florecillas recubierto.
En el jardín inmemorable del olvido
En que todos los hombres eran azules,
Fundidos a la tierra como el pájaro al aire,
A la vida ligados como la fertilidad al agua.
Todavía la delicia se desnudaba sin pudor
Recostando su cabeza sobre el pecho del deseo,
El corazón de musgo con florecillas recubierto,
La belleza era tan de todos como de ninguno,
La privada propiedad, aún no nacida,
Flotaba en los vagos rincones de la nada
Hasta que sobrevino la enfermedad de esa peste
Que contagió, una a una, todas las razas,
Era el egoísmo con su saco de codicia,
Y grises los hombres se tornaron,
Gris el corazón de musgo con florecillas recubierto.
¡Ah, matanzas! ¡Ah, mortandad! ¡Ah, carencias!,
¡Malavenidas aquí!.
¡Malavenidas aquí!.
Hombres grises pueblan las ciudades.
¿Quién prefirió la muerte en aquel otro tiempo?.
Hoy los depresivos suicidas se lanzan
De los abismos, y para tus ojos
Son bellísimos pétalos que caen,
¡El viento de la adversidad los arrancó!
La mano de un divino o maldito ángel
Los guía seducidos por el hechizo
De un" más allá",
Una venda que cubre sus cerrados párpados
Dota sus voluntades de coraje
Para vencer el vértigo a las azoteas,
¡Y ahí van los hijos de esta moda o anarquía!:
Los amantes sin techo, los enfermos sin cama,
La joven encinta, los desocupados,
El sidoso sin antídoto, los drogadictos fugitivos,
El condenado sin culpa, el ser que cree haber descubierto
La esencia de la vida, las lesbianas rechazadas,
El inadaptado intrínseco, el rebelde tembloroso
En un acto de quebranto.
De los abismos, y para tus ojos
Son bellísimos pétalos que caen,
¡El viento de la adversidad los arrancó!
La mano de un divino o maldito ángel
Los guía seducidos por el hechizo
De un" más allá",
Una venda que cubre sus cerrados párpados
Dota sus voluntades de coraje
Para vencer el vértigo a las azoteas,
¡Y ahí van los hijos de esta moda o anarquía!:
Los amantes sin techo, los enfermos sin cama,
La joven encinta, los desocupados,
El sidoso sin antídoto, los drogadictos fugitivos,
El condenado sin culpa, el ser que cree haber descubierto
La esencia de la vida, las lesbianas rechazadas,
El inadaptado intrínseco, el rebelde tembloroso
En un acto de quebranto.
Sus cartas póstumas no acusan culpables,
Pero sus silencios a un pueblo por entero condenan.
Pero sus silencios a un pueblo por entero condenan.
Hubo un tiempo en que todos los hombres eran azules.
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