Hay historias que distraen, y hay historias que te parten, se quedan tatuadas en el alma… porque vi a personas abrazar aquello que amaba tanto, sabiendo que para salvarlo debe soltarlo entre llantos y comprendí que hay despedidas, que viven dentro de las heridas, y sigo cayendo, cargando muertes que no me pertenecen, y sigo ardiendo… sonriendo mientras mis llamas se desvanecen, si este dolor es eterno, pues que se siente en mi mesa y sea mi invierno, ya hice las pases con los monstruos que habitan mi pensamiento.