A la par que burbujas desaparecen
de un mar circular de negra visión
dos perlas blancas se clavan en las mias
y tu pelo, sendero hacia tus senos
hipnotizan en su va y ven
a extraño animal
refugiado en el hondo músculo
que galopa al ritmo de la música de la vida
Un nuevo soplo amanece
en horas donde Elios duerme
como si fuese caminante bajo desiertico sol
al que el ázar, hijo del destino
le regala las sombras de las alas
y de dicha manera
avanzar pueda con su pie
en busca de un momento de felicidad
Ahora deja pasar el tiempo
de minutos, días y segundos
haber si brota de nocturna aparición
el frenético baile horinzontal
donde siendo dos bolas de mercurio
dos hijos de la luna
desaparezcan las fronteras
que por nuestra piel son impuestas
de un mar circular de negra visión
dos perlas blancas se clavan en las mias
y tu pelo, sendero hacia tus senos
hipnotizan en su va y ven
a extraño animal
refugiado en el hondo músculo
que galopa al ritmo de la música de la vida
Un nuevo soplo amanece
en horas donde Elios duerme
como si fuese caminante bajo desiertico sol
al que el ázar, hijo del destino
le regala las sombras de las alas
y de dicha manera
avanzar pueda con su pie
en busca de un momento de felicidad
Ahora deja pasar el tiempo
de minutos, días y segundos
haber si brota de nocturna aparición
el frenético baile horinzontal
donde siendo dos bolas de mercurio
dos hijos de la luna
desaparezcan las fronteras
que por nuestra piel son impuestas