Brillo de Luna
Poeta asiduo al portal
Hombre de pantalla
Hombre, eres impredecible,
tu reputación puede ser intachable,
por años vivir en condición admirable
para después enlodarte con lo indecible.
Hombre de principios rectos, inícuo por dentro.
Hombre de pulcra postura, vacío de sentimientos.
Hombre, trabajas duro por lo que quieres,
has luchado en vano por lo que pierdes,
aveces ganas lo que no mereces,
para no valorar lo que en las manos tienes.
Los años te hacen experto
sabio en algunos asuntos
que no te quitan lo imperfecto,
cometes errores profundos.
Hombre insensato,
has pasado en vano tantos años caminando recto,
según muchos no conoces los tropiezos,
mas la misma piedra que te tira la sigues guardando,
para que nadie conozca tus secretos.
Hipocrecía es lo que te invade por dentro
esa que te consume los huesos,
tu sonrisa la oculta, pero no tus ojos altaneros
porque la hipocrecía daña los buenos sentimientos.
Hombre de presencia fina y voz educada
¿Por qué pretendes fingir que nunca has hecho nada?
¿Por qué pretendes comprar con hermosas palabras,
el respeto que sólo con la honestidad se gana?
¡Ay hombre!...El orgullo te domina.
Aceptar la derrota es de grandes,
y tú te sientes importante
porque callas lo que no has logrado
y quieres tapar mil fracazos
que opacan el único exito que no te ha echo más humano.
Es la vanidad la que levanta al orgulloso,
así se oculta tras una careta,
cuando sus actos han sido vergonzosos
y no hay nada que lo defienda.
Hombre han dicho que eres de fina estampa
porque te has colgado un abrigo
y vistes un traje que te engalana.
Más no saben que lo fino se lleva en el alma,
que un traje y un abrigo no son más que una pantalla.
Entonces dime hombre;
¿Qué tan fina es tu alma?
(Aclaro que no me refiero al hombre en sentido del sexo masculino sino al hombre en sí, al ser humano)
Hombre, eres impredecible,
tu reputación puede ser intachable,
por años vivir en condición admirable
para después enlodarte con lo indecible.
Hombre de principios rectos, inícuo por dentro.
Hombre de pulcra postura, vacío de sentimientos.
Hombre, trabajas duro por lo que quieres,
has luchado en vano por lo que pierdes,
aveces ganas lo que no mereces,
para no valorar lo que en las manos tienes.
Los años te hacen experto
sabio en algunos asuntos
que no te quitan lo imperfecto,
cometes errores profundos.
Hombre insensato,
has pasado en vano tantos años caminando recto,
según muchos no conoces los tropiezos,
mas la misma piedra que te tira la sigues guardando,
para que nadie conozca tus secretos.
Hipocrecía es lo que te invade por dentro
esa que te consume los huesos,
tu sonrisa la oculta, pero no tus ojos altaneros
porque la hipocrecía daña los buenos sentimientos.
Hombre de presencia fina y voz educada
¿Por qué pretendes fingir que nunca has hecho nada?
¿Por qué pretendes comprar con hermosas palabras,
el respeto que sólo con la honestidad se gana?
¡Ay hombre!...El orgullo te domina.
Aceptar la derrota es de grandes,
y tú te sientes importante
porque callas lo que no has logrado
y quieres tapar mil fracazos
que opacan el único exito que no te ha echo más humano.
Es la vanidad la que levanta al orgulloso,
así se oculta tras una careta,
cuando sus actos han sido vergonzosos
y no hay nada que lo defienda.
Hombre han dicho que eres de fina estampa
porque te has colgado un abrigo
y vistes un traje que te engalana.
Más no saben que lo fino se lleva en el alma,
que un traje y un abrigo no son más que una pantalla.
Entonces dime hombre;
¿Qué tan fina es tu alma?
(Aclaro que no me refiero al hombre en sentido del sexo masculino sino al hombre en sí, al ser humano)