GarniK
Poeta fiel al portal
Ya me dices tú: ¡no más!
ya te digo yo: ¡jamás!
y me alejas sin piedad y sin saber
y te acerco con mis formas a mi parecer
pero me dictas tu formal... final sentencia
pero te hago escrita mi inconforme anuencia
¿De qué seguimos y a dónde vamos?
son siempre los mismos y ojerosos reclamos,
una velada hilarante en azul nocturno, besos y caricias,
le sigue la madrugada tierna acompañando tus primicias,
repentinamente te yergues con tus pechos que aún palpitan
con tus caderas humedas que a mis ojos hipnotizan
y caminas lenta con tus pasos y figura desnudos
lágrimas brotan y en tu garganta y alma dos nudos
te tiendo la mano para que a mi pecho abordes
para que escuches el latir y sus escarlatas acordes
esos que son para ti, que siguen solo para ti
refugio en tu mente cuando no estas aquí
yo te entiendo muriendo de a poco y a solas
porque te vas y con tu ausencia me inmolas
hay un mucho de ti que se queda
hay un todo de mí que te llevas
así esta violenta locura que decidimos jugar
el tener horas secretas para podernos amar
porque a ti te esperan con la mesa puesta
y para mí la vida es una maldita apuesta
nuestros moribundos encuentros dos mundos unen
la negra dama y el último paria en uno se funden.
Tú no quieres dejar de venir,
yo no puedo dejarte ir,
al final tú tampoco puedes y yo menos quiero.
ya te digo yo: ¡jamás!
y me alejas sin piedad y sin saber
y te acerco con mis formas a mi parecer
pero me dictas tu formal... final sentencia
pero te hago escrita mi inconforme anuencia
¿De qué seguimos y a dónde vamos?
son siempre los mismos y ojerosos reclamos,
una velada hilarante en azul nocturno, besos y caricias,
le sigue la madrugada tierna acompañando tus primicias,
repentinamente te yergues con tus pechos que aún palpitan
con tus caderas humedas que a mis ojos hipnotizan
y caminas lenta con tus pasos y figura desnudos
lágrimas brotan y en tu garganta y alma dos nudos
te tiendo la mano para que a mi pecho abordes
para que escuches el latir y sus escarlatas acordes
esos que son para ti, que siguen solo para ti
refugio en tu mente cuando no estas aquí
yo te entiendo muriendo de a poco y a solas
porque te vas y con tu ausencia me inmolas
hay un mucho de ti que se queda
hay un todo de mí que te llevas
así esta violenta locura que decidimos jugar
el tener horas secretas para podernos amar
porque a ti te esperan con la mesa puesta
y para mí la vida es una maldita apuesta
nuestros moribundos encuentros dos mundos unen
la negra dama y el último paria en uno se funden.
Tú no quieres dejar de venir,
yo no puedo dejarte ir,
al final tú tampoco puedes y yo menos quiero.
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